LO QUE ODIO DE TI ESTA REPRIMIDO EN MI

pexels-photo-1576937.jpeg
Photo by Suliman Sallehi on Pexels.com

En el vocabulario popular la sombra es eso que proyectamos como efecto del contraste entre la luz y la oscuridad

La sombra es una de nuestras polaridades ya que somos  seres divididos. Tiene que ver con  la proyección de aspectos que admiro o rechazo en los demás, pero no puedo reconocer en mí. Para Jung es la suma de facetas que no reconozco en mí, Pero además me crean conflicto.

Todo aquello que resalta en los demás: lo que admiro, lo que critico,  lo que me causa molestia, lo que juzgo como odioso censurable,  inaceptable, grotesco, hermoso, incomprensible, etc. todo eso está contenido en mi sombra.

Todos los demás están ahí para reflejarme, mi pareja, mis amigos, mis compañeros son mi sombra: cuando yo me doy cuenta del mundo puedo percibirlo de una  forma específica me hago una descripción, de acuerdo con lo que me está pasando, con mis expectativas, valores, creencias, es a lo que llamo mi realidad. Mi realidad esa que existe solo para mí porque no es la realidad de los demás.

<A veces desconfiamos hasta de nuestra sombra>

<No se despega de ella parece su sombra>

A veces la sombra y el exterior son lo mismo, si puedo reconocer mis proyecciones tal vez logre un nivel de integración más completo.

Nuestro entorno hace las veces de espejo. Ni mandamientos, ni leyes, ni moral conducen al hombre a la perfección,  solo el autoconocimiento nos vuelve más responsables. La sombra es el mayor enemigo del hombre, ahí se depositan las cualidades no desarrolladas porque se alimenta y  es más fuerte que todo.  Cualidades ocultas en la parte superior de mi sombra hacen que me enamore de aquel a quien le he proyectado eso que me gustaría ser, pero las de abajo que me sacan de quicio, hasta desequilibrarme, ¡cuánto me cuesta aceptarlas.! Los amigos nos muestran lo que podemos hacer y nuestros enemigos lo que tenemos que hacer. Camino en elementos opuestos hasta que puedo integrarlos, reconozco mi maldad, fealdad, instinto, locura, torpeza.

Todo en mi es doble, soy amor y odio, luz y obscuridad, tristeza y alegría. Cuando acojo mi dualidad es que reconozco que procedo de madre y padre, y puedo ver a ambos en una sola imagen no separados. Me permito ser mi padre y mi madre, todo el bagaje que cargo, se lo cedo a mi descendencia.

De manera que hay momentos en que percibimos al mundo como una gran amenaza  que con su  gente   malvada  quisieran aniquilarnos, vemos allá afuera proyectado toda nuestra inseguridad, inconformidad , enojo, dolor,  tristeza, culpa, remordimiento,  desamor, lo que corresponde a la obscuridad. Todo aquello que creemos que no nos pertenece pues ha sido más fácil colgárselo a cualquiera que reconocerlo en nosotros mismos .Esto representa todas y cada una de las desintegraciones sufridas por  nuestro ser, debido a que hemos  renunciado a sentir, cuando no nos permitimos expresar todas y cada una de las emociones que tocan nuestro ser.

Hay otras donde todo se ilumina, todo es hermoso, divino, mágico, vibramos alto, en el amor, irradiamos luz y atraemos lo similar, es cuando mejores decisiones tomamos, cuando nos sentimos agradecidos con la vida, en esta fase estamos caminando hacia la luz, y podemos guiar a los demás, reconocemos la belleza, la benevolencia, la grandeza del mundo en que vivimos.

El instrumento del cambio es el cerebro, Si me permito estar atento a lo que percibo, si entiendo que para relacionarme satisfactoriamente debo prescindir de enjuiciar a otros, si me permito reconocer lo que me pertenece, si dejo de criticar y clasificar como bueno y malo puedo empezar a modificar mi cerebro, puedo trabajar con mi sombra para beneficiarme pues me conozco mejor. Al innovar se hago nuevas conexiones, cambia mi campo mórfico y atraigo personas y situaciones diferentes.

Mi cuerpo es la historia, mi cuerpo guarda memorias de todos los acontecimientos que me han marcado, basta saber porque determinadas personas aun sin conocerlas me hacen sentir en desequilibrio, o bien me armonizan. Sí tengo conciencia de que todo lo que veo afuera proviene de adentro de mí, que todo lo que desconozco de mi se revela en la gente que me rodea, si puedo estar consiente de las veces que juzgo, critico, que solo veo lo malo según yo, o lo que debería ser desde mi muy particular punto de vista y dejo de perseguirles con el deseo de que cambien para complacerme, es en este justo momento que puedo hacer un alto y aplicármelo a mi para empezar a modificar eso que veo afuera y que sin duda me pertenece, aceptarlo e integrarlo para completarme.

tristeza

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s