TU Y YO SOMOS UNO MISMO

Fungus, fungi on a tree trunk in rainforest. Toadstool on tree trunk. Mushrooms in tropical rain forest. Concept of symbiotic relationships in nature. Macro shot, shallow dof, selective focus

 

Roberta decidió liquidar su relación de pareja con Ramón del que juraba ser “el amor de su vida”, llevaban ya tres años de vida en común.
Lo que llama la atención es el detonante que provoca esta ruptura. Hace algunos meses Roberta tramitó un intercambio de universidad con otro país para realizar prácticas concernientes a su profesión. Ella y Ramón refrendaron el compromiso de permanecer fieles a su relación apoyándose uno a otro en todo lo que fuese necesario.
Roberta fuera de casa descubrió muchos de los acuerdos (implícitos y explícitos) que mantenía con su “ratoncito” a quien llamaba así de cariño, mismos que limitaban la expresión, expansión y realización de cada uno. Roberta renuncio a bailar, a socializar con amigos, ir a fiestas en resumen al ambiente chispeante y jocoso imperante con su familia de origen, solo para no discutir con Ramón. Lo que más impacto causó en Roberta es el que ahora dispone de su libertad, misma siempre había estado ahí en sus manos, pero que ella no había tenido el valor de defenderla en aras de una “relación estable”
Muy pronto se dio cuenta que ni siquiera extrañaba a su amado Ramón. Y sucedió lo que tenía que suceder, al mes ya había tronado su relación. Ramón no pudo cumplir sus promesas, se hizo de la vista gorda con muchas necesidades emocionales y materiales de Roberta.
Ella sin su freno de mano se animó a vivir experiencias de vida que habrían sido imposibles de compartir con Ramoncito. Se dio permiso de vivir la vida como siempre había soñado. Después de cuatro meses Roberta conoció a otro enamorado con el que no piensa repetir la misma historia.
Este tipo de relatos no existirían si una relación de pareja acepta y respeta la singularidad de cada uno, y tiene como puntos de equilibrio la atracción, la admiración, la confianza, los propósitos en común y en el apoyo incondicional y mutuo para que ambos se conviertan en la mejor versión de sí mismos.

Esta relación de pareja empastada es de dominio- sumisión, Uno manda, el otro obedece, uno decide y el otro acata. Puede haber desagrado pero se reprime y los costos a mediano y largo plazo se vienen encima. Una relación no se va a sostener de comodidad a costa del otro, ceder es renunciar a muchas libertades: expresividad, espontaneidad, vivacidad, estar vivos en una palabra.
Ahora mismo existen mujeres que entregan su quincena al marido para que este sea quien decida cómo y en que gastar los ingresos de ambos. Existen todavía algunas especies de hombres que prefieren mujeres que no piensen, que no cuestionen, que acepten y cierren la boquita, de lo contrario va haber discusiones interminables En la actualidad quedan muchas mujeres que piden permiso para todo, que dan una lista de pormenores al marido de su diario acontecer, mujeres que no tiene amigas, que su tiempo es exclusivo de los hijos y del marido. Mujeres que nunca se relajan, que siempre están ocupadas aceitando el engranaje de eso que llaman hogar.
Pero ojo, el mundo ya giró existen demasiados hombres a los cuales ha dejado de interesar el tener sometidas a sus mujeres, porque están conscientes de que todo se ha transformado y que en la vida de pareja es piedra angular la confianza como una práctica de libertad. Cada cual viviendo su plan y proyecto de vida, cada cual aportando lo que corresponde como pareja, con proyectos personales, con planes a futuro, con una visión amplia y a la vez integradora de su caminar por este mundo.file

LO QUE TUS HÁBITOS PUEDEN LOGRAR EN TÍ

 

 

habitos-saudaveis

 

Muchísima gente se define a sí misma a través de un conjunto de comportamientos repetitivos que  les confirman, les otorgan identidad y configuran su personalidad. Por ejemplo: llegar tarde, enojarse, explotar por cualquier motivo, ser impulsivo, pedir disculpas todo el tiempo, tener adicción a beber, comer, fumar, trabajar, al uso del celular, a desvelarse y así sucesivamente. Esto significa que actuamos y reaccionamos de forma automática sin cuestionarnos desde cuando somos así y si hay manera de modificar estos patrones de comportamientos, es más hemos olvidado ¿cómo surgieron?, ¿qué los motivo?, pero lo que es necesario en este momento es el cuestionar que tanto aportan a nuestra vida o que es lo que nos están robando.
Existen otros hábitos como Hacer ejercicio, levantarse temprano, organizar el tiempo, comer saludable, estar de buen humor, defender nuestra armonía, ahorrar, buscar tiempo para estar con la familia, leer, prepararse más, sonreír, buscar el lado bueno de las dificultades, enfrentar los reveses de la vida con entereza, darle al mal tiempo buena cara, tener la disposición de apoyar a los demás, esto en suma equivale a aceptar los regalos que a diario la vida entrega a cada uno.
Cuál es la diferencia entre estos dos estilos de comportamientos? Los primeros van a configurar una forma de vivir caótica, agobiante que solo hace posible sobrevivir
En el segundo grupo están las personas que tienen claridad en las formas de crearse una vida organizada, equilibrada y satisfactoria.
Los hábitos se pueden cambiar, si somos capaces de identificar tres momentos: “El bucle del hábito tiene tres componentes; señal es el detonante que informa a nuestro cerebro que puede poner el piloto automático y el hábito que ha de usar, luego sigue la rutina y recompensa que puede ser física, mental o emocional .Por último está la recompensa que ayuda a nuestro cerebro a decidir si vale la pena recordar en el futuro este bucle en particular”.

 

414626

 

“Un hábito siempre debe ser substituido por otro: La regla de oro para cambiar los hábitos consiste en mantener la misma señal y la misma recompensa, e insertar una nueva rutina. Un hábito no se puede erradicar; sencillamente se ha de SUSTITUIR, y para afianzarlo hemos de CREER que es posible, tener FE es esencial, y está demostrado que cuando se busca ayuda de un grupo hay un incremento en las posibilidades de éxito”.

Charles Duhigg en su libro el poder de los hábitos lo explica de esta manera: “En la parte más profunda, cerca del tronco cerebral, donde el cerebro se une con la columna cerebral, se encuentran las estructuras más antiguas y primitivas. Controlan nuestras conductas automáticas como la respiración y el tragar, o el sobresalto ante algo inusitado. Hacia el centro del cráneo hay una masa de tejido del tamaño de una pelota de golf, que se parece a lo que encontraríamos en un pez, reptil o mamífero. Son los ganglios basales, un grupo de células de forma ovalada, que, durante años ha sido un desconocido para los científicos”. Estos ganglios almacenan los hábitos y se establece como un proceso donde el cerebro convierte una secuencia de acciones en una rutina automática, llamada fragmentación.
Los hábitos controlan nuestra vida porque tenemos la creencia de que así ya somos, más que somos víctimas de ellos y que nada podemos hacer al respecto.
Casi todas las conductas se pueden transformar si la señal y la recompensa se conservan y modificando al su vez la rutina. Por ejemplo tengo el hábito de llegar a casa, ponerme ropa cómoda y servirme una copa de vino, acompañada de una botana: que tal si en lugar de esto: LLEGO A casa me pongo ropa cómoda salgo a caminar veinte minutos, oxigeno mis pulmones y cerebro y de regreso me preparo un jugo, te, café y unos bocadillos bajos en carbohidratos!

thMT14LLBY

Para cambiar un hábito hay que estar completamente convencidos de que queremos y podemos cambiarlo.
“Los Alcohólicos ansían una copa porque les ofrece una vía de escape, para relajarse, encontrar compañía, calmar la ansiedad, una oportunidad para liberar emociones, pueden tener ganas de tomar un coctel para olvidar sus preocupaciones. Pero no necesariamente anhelan estar borrachos. Mucha gente utiliza el alcohol porque quieren olvidar algo o satisfacer otros deseos y estos deseos satisfechos tienen lugar en partes del cerebro totalmente diferentes a las que anhelan el placer físico.

AA te obliga a crear nuevas rutinas para lo que puedes hacer cada noche en lugar de beber. Puedes relajarte y hablar de tus ansiedades en las reuniones. Los desencadenantes y las recompensas son las mismas, solo cambia la conducta”.
Podemos si queremos poner atención a todos nuestros hábitos o costumbres, empezando por identificar qué beneficios o perjuicios nos aporta y empezar a hacer cambios en ellos, Nuestro cerebro es un conglomerado de neuronas que hacen pistas que recorremos día a día de manera automática, pero si queremos ser líderes de nuestra existencia tenemos que empezar modificar esas pistas neuronales para que nos conduzcan al bienestar, al equilibrio, a la felicidad y al éxito.

 

 

Sigue leyendo

FUIMOS MAS QUE DOS cuento

Aquel día estaba en el umbral de la puerta del consultorio en el hospital donde trabajaba, fumaba un cigarrillo mientras esperaba al nuevo médico que recién acaba de llegar de la sierra de Puebla, temerosa como sucedía con frecuencia de que fuese un viejito gruñón, mandón  y enfadoso. Cuál fue mi sorpresa de verle llegar caminando con gran gallardía, exhibiendo una gran sonrisa de cordialidad , alto joven y atractivo, con una mirada penetrante además de franca,   me dijo que terminara de fumar y entonces podríamos iniciar la consulta. Se llamaba Martín, tenía alrededor de treinta y tres años, yo veintiocho, así es que empezamos a ser compañeros de trabajo,  el mi médico, yo su enfermera, un equipo donde prevalecía la tolerancia, el respeto y una buena comunicación para hacer un trabajo de calidad con calidez. Cuando terminaba la consulta iniciaba nuestra charla interminable acerca de todo lo que sabíamos; de nuestra visión del mundo,  de nuestras preferencias,  intereses, necesidades y los que haríamos para hacer concretas muchas de nuestras metas.  Lo que teníamos en común eran un afán incesante por aprender, además, creíamos  en  mundos alternos, en la esoteria, en el  desarrollo de la  espiritualidad, y la diversidad de  métodos de sanación.  Nos convertimos en los mejores amigos, camaradas, cómplices y nuestras salidas fueron cada vez más frecuentes; una despedida por cambio de unidad, una visita a una comunidad, remar en el lago de Valsequillo, tomar café en los portales de Cholula y después bailar en un antro de la recta, pedir pizas y jugar juegos de mesa con mi pequeño hijo Oliver de apenas año y medio. Los tres disfrutando, en su casa a veces, y otras en la mía. Una de las cosas más relevantes fue inscribirnos en un diplomado de hipnosis y escaparnos a Acapulco a un congreso internacional, ahhh como gozamos de este.

Alguien aparece en tu vida y entonces todo se transforma, recibes y das mucho de lo eres, tienes, necesitas, un angel? Cuántos regalos trae a tu vida y lo que tu le das al igual.

En esta etapa de mi vida me estaba retirando emocionalmente  de Leonel el  padre de mi hijo, y venía a casa de vez en cuando para verle, Así es que Martín y Leonel  en algún momento coincidieron,  se conocieron y se cayeron de la patada, pero me sorprendía la ecuanimidad con que Martín manejaba las situaciones   cara a cara, en una ocasión llego Leonel  con un tamborcito para regalarle a nuestro hijo y nos encontró sentados alrededor de la mesa, con botanitas, helados y aguas frescas, armando rompecabezas, muy ofendido quiso llevarse a Oliver para desquitar su ira pero el niño se resistió y lloró, así que tuvo que retirarse porque obviamente Martín le había ganado la partida. Le enseñaba a dizque manejar en su Dart color champaña en el fraccionamiento donde vivíamos, a veces íbamos los tres a ver una película de niños, Oliver nos acompañaba en los paseos al campo, parecíamos una familia de a de veras, una familia feliz, unida por el amor y Martín adoraba a nuestro niño. Lo que inició como amistad se convirtió en amor, y fue un tiempo fugaz el que compartimos una relación amorosa, porque Martín me pidió que me fuera a vivir con él y tuve miedo, un miedo inexplicable.

yo trabajaba hasta extenuarme y no me tome un  tiempo para tomar una decisión tan trascendente…así que lo fui postergando, al cabo de ocho meses de compartirnos le llegó un cambio de unidad, le dieron su base en otra comunidad ubicada a cuatro horas de aquí. Él se tuvo que ir y nos perdimos. Después de seis años Martín  regresó a nuestro hospital y volvimos a querer retomar aquello que quedó inconcluso, pero fue imposible, ambos habíamos cambiado, ya no había chispa, ni conexión, así que nos separamos definitivamente. Me cambié de unidad y deje de verlo diez años.

Martín murió a los 60 años de un infarto de eso ya pasaron cinco años, y yo me he enterado apenas hace unos días. He llorado por no haber estado para despedirlo, he recordado de él solo lo mejor. He guardado en mi corazón ese tiempo que compartimos los tres, porque él nos amó tiernamente a mí y a mi hijo y supo ser el compañero que yo necesitaba en esos momentos, me ayudo a salir del pozo. Sentirme querida, aceptada y protegida por un hombre de este calibre fue crucial para sanar mis heridas de guerra, las heridas del desamor por la traición de mi marido. Me hice más fuerte, más valiente y pude afrontar proseguir sola. Gracias Martín por estar ahí cuando más te necesitaba.

Te amo totalmente y a veces te odio

Demasiadas veces siento que te amo con todo mi corazón, que mis fuerzas, mis anhelos, mi tiempo son insuficientes para entregarte todo lo que soy, todo lo que tengo, te amo irremediablemente porque mi ser no conoce otra patria más que tu corazón. Es la vida que te trajo a mi, es lo inexorable que nos une con hilos invisibles, eres mi más hermoso sueño hecho realidad, y te quiero, te busco, te anhelo, te sorprendo, te motivo y todo ello me hace   invencible, me hace poderosa porque en el darme a ti, me doy  yo misma, en mi entrega absoluta conozco mi capacidad de dar.

 Cuando perdono tus olvidos, disimulo tus imperfecciones, soy tolerante con tus malos días, soy paciente con tus  aristas sin pulir, cuando debo dar el siguiente paso e invitarte a continuar caminando a mi lado, sé que todo esto que hago es parte de mi crecimiento, de mi evolución como mujer, como persona ensayando una y mil veces todas las formas de ser tu pareja.

Mis decisiones provienen de mi corazón, permito que me guíe y murmure instrucciones porque mi mente está a la defensiva, mi cabeza me atormenta con amenazas que acechan mi fe y mi confianza, me recuerdan los errores del pasado e insisten en que repita los mismos esquemas, me invitan al confort y a la inercia.

 Tengo conciencia de cada acontecer en esta historia que vamos escribiendo, mi enfoque siempre apunta a lo mejor de cada uno, de eso que sale espontaneo, claro, brillante, amoroso, abundante, radiante.

Asi es nuestro amor, así somos cada uno, así nos permitimos ir caminando despacio, a veces con saltos cuánticos por nuestra senda evolutiva festejando el encuentro, la convivencia, la distancia, el intervalo, nuestra misión por este lapso llamado vida.

Y también hay días que te siento infinitamente lejano, que no hay nada en absoluto que nos vincule, se cuela el desamor por resquicios diminutos, también hay momentos en que nos perdemos uno de otro con nuestras formas de vida tan equidistantes, porque nuestros tiempos  a veces paralelos o a veces transversos se unen y separan…..y solo basta mirarnos, tocarnos, charlar un rato para regresar a sentarnos en el terreno donde  erigimos nuestra bandera.

Jaime Sabines el poeta lo dice así: “Todos los días te quiero y te odio irremediablemente, y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves, quien podría quererte menos que yo amor mío?”

Te quiero a las diez de la mañana Jaime Sabines en Recogiendo Poemas edic.Zarebska Tel mex. m1.82-3.86c.04.

LAS EROSIONES DEL AMOR

“Pleito que solo es pleito entre  esas dos personas dizque enamoradas.  En algún rincón obscuro de sus cabezas saben que no pelean por tener que lavar un vaso, sino por las mi erosiones que los mil vasos y las mil discrepancias en la manera que crecieron y vivieron antes de crecer y vivir juntos van acabando con las entrañas del otro. Pequeñas grandes erosiones que terminan por desaparecer el pedazo de tierra en el que habían clavado su bandera y declarado su espacio” (1)

Erosionar significa desgastar o bien  deteriorar el prestigio de una persona o institución.(2)

Al inicio de cualquier relación hay interés de saber más acerca del otro, hay curiosidad y muchas veces admiración, nos sorprende descubrir un cúmulo de  cualidades y  virtudes que ponen al otro como un ser único,  adorable, digno de nuestro amor. Solo que a  medida que pasa el tiempo aprendemos a mirar de forma más objetiva, separamos  entre lo verdadero y  lo que  hemos adjudicado, toleramos también defectos, los errores y las limitaciones del compañero que hemos elegido . Es importante señalar que sin cruzar palabra  ambos hemos establecido un conjunto de acuerdos respecto a cómo manejar la relación, los mismos que a muchas veces pasamos por alto y con ello sacamos del juego  al otro.

 Las peleas a gritos, con insultos , usar la ironía, culpar, juzgar, arrinconar, victimizarse, descalificar e ignorar son solo algunas de las maniobras que usamos de manera sistemática para imponer nuestra razón, para ganar, si,  pero indiscutiblemente para alimentar nuestro ego, además del rencor hacia nosotros. Un rencor que se convierte en muralla, un rencor que erosiona nuestro  pedazo de tierra en común. Y es que en este tipo de enfrentamientos permitimos que nuestra cabeza sea quien tome  el control y nuestro corazón queda a un lado. Cuando la mayoría de las veces nos sentimos lastimados por comportamientos y actitudes del otro, en vez de hablarlo desde ahí, desde nuestros sentimientos, preferimos racionalizar, disfrazar, y pelear desde nuestro enojo, no desde lo que duele.

No es lo mismo decirle a mi pareja “eres de lo peor, olvidaste nuestro aniversario”, a decir “me duele que nuestro aniversario sea solo importante para mí ”  

 O cuando me siento triste por algo que sucedió y se lo cuento a mi pareja y el en lugar de darme palabras de confort, desvía la plática, lo vuelve trivial, o empieza a quejarse también. Aprender a identificar acuerdos, revisarlos, actualizarlos y estar dispuestos a negociar puede ser la clave para tener una relación equilibrada, que nos aporte bienestar. Cuando  yo me pongo por encima de todo y no soy capaz de darle su lugar, de respetar sus sentimientos ni sus opiniones, quien lleva las de perder es  la relación, con actitudes así lo que hacemos es gastarla y erosionarla,  son marcas que nada ni nadie podrá borrar. Olvidos de fechas importantes, tomar decisiones al margen, mantener un individualismo a ultranza, no integrar a la familia de origen ni  amigos y  grupos frecuentes, falta de reciprocidad, enojarse para salir de escena, abandonar la charla,  dar mayor importancia a los amigos que a la familia, desconcentración por estar con el teléfono, intervenir en una charla para corregir, descalificar o bien para burlarse de ti. Pasarse el tiempo comparándote con su madre o hermanas resaltando cualidades que tú no tienes.

La violencia psicológica abarca muchas  de las pautas  aquí mencionadas y si la estás padeciendo desde hace tiempo sin cuestionarte lo saludable de tu relación? cabe preguntarse, como hicimos para llegar hasta aquí, esto es de que manera hemos dejado avanzar tal grado de toxicidad en la relación?

Si elijo tener  una relación que sea para un mayor bienestar, pero si esta me limita, me causa infelicidad, frustración, enojo, culpa, tristeza y algunas otras más,  es momento de revisarla.

Mucho de lo que hacemos no son más que un conjunto de malos hábitos adquiridos durante nuestra crianza que jamás nos cuestionamos hasta que tenemos que compartir un tiempo y un espacio con alguien. Aceptarnos así como somos?, negociar nuestras diferencias? Adaptarnos al otro?, buscar siempre puntos de concordancia, soltar nuestros modelos ideales de pareja y gozarnos de tener una, celebrando cada día el continuarnos eligiendo.   Porque finalmente no venimos a este mundo para rehabilitar a seres dañados con modelos de crianza deformantes.

( 1)Todos los días son nuestros, Catalina Aguilar Mastretta edit Oceano, Méx. 2017

(2 ) https://es thefreedictinary.com. 000000060

LAS HISTORIAS QUE TE CUENTAS

La levedad nos aleja de la tierra, elegimos el peso porque nos ata

Es una elección hacer cosas constructivas o destruir Se elige amar o desconfiar, se elige encumbrarse o bien rodar. Cuando venimos al mundo no sabemos nada de esto, lo iremos aprendiendo a medida que los si-es y los no-es de los padres y  personas a nuestro alrededor nos vayan indicando la diferencia entre dos caminos, esto es cuando refuercen mi acciones aceptándolas o bien la desechen como algo reprobable. En el mundo moderno es aceptado por la mayoría que se es bueno o se es malo nadie es totalmente bueno, nadie es totalmente malo, se hacen cosas buenas, se hacen cosas malas,  y si son malas: desde dónde? y para quién?, por ejemplo andar desnudo en  las ciudades del país es un delito, no así en una playa nudista o en algunas comunidades norteamericanas.

Hemos recibido de nuestros antecesores un cúmulo de creencias o dicho de otra forma filtros respecto a lo bueno y lo malo, ejemplo: es muy malo mentir, los hombres son malos, las brujerías te acercan al infierno, es bueno tener compasión, es malo gastar todo lo que se tiene, la gente con dinero se corrompe, las personas bondadosas lo dan todo sin pedir nada a cambio. Todo esto representa un legado del que no estamos muy conscientes y que trataremos de poner en práctica la mayor parte de las veces. Que sucede cuando actuamos en forma contraria: esto es que desobedecemos, o bien nos rebelamos, ponemos en tela de juicio este sistema al que hago referencia?  Más aún cuando la religión que me han inculcado lo reafirma.

Todos tenemos un nivel de conciencia que puede ser desarrollado o limitado y es la parte que entra en conflicto, esa vocecita interna que siempre nos está recordando que tan bien o mal hacemos las cosas. Según el diccionario: “la conciencia es una facultad del espíritu humano, de tener conocimiento de su existencia, sus atributos y sus actos. Conocimiento preciso y reflexivo de las cosas del mundo exterior y capacidad de discernimiento del bien y el mal”. Pero si decidimos no hacerle caso a esa voz y nos vamos por la libre? Pueden suceder varias cosas, una es que  mi ser evolucione.  Dado que la conciencia es una facultad, esta puede ensancharse, esto es acceder a un nivel mayor de conciencia al abrirme a nuevos parámetros, o bien comprimirse   conformándome a vivir con culpa el resto de mi vida, siempre reprochándome internamente mi desobediencia, y así también atrayendo castigos, sintiendo que no merezco todo lo bueno y maravilloso que la vida me da.

Creo que en gran medida el tomar una u otra alternativa tiene que ver con la maduración de la idea que hemos interiorizado de nuestros respectivos padres. Hago inca-pie mi idea de mis padres es solo eso, una representación que puede estar muy alejada de lo que ellos son en verdad: ellos  pudieron haber sido unos dictadores con actitudes castrantes y malévolas, y la idea que mi inconsciente guarde  de ellos habrá de evolucionar a unos padres amorosos y compasivos que me otorgan el permiso para decidir el rumbo de mi vida. Esta es la parte que nosotros podemos modificar, sobre la que si tenemos control,  pues si modifico mi idea de mis padres puedo encontrar una puerta de salida, pero si mi psique se queda anclada con la imagen autoritaria a la que me he referido, es muy probable que sufra las consecuencias de mi rebeldía.  

La educación y creencias recibidas, heredadas provenientes de nuestros antecesores conforman el patrimonio en valores que hemos de abanderar durante nuestra existencia, y que se va a modificar de acuerdo a los saberes que se vayan acumulando y que a veces pondrán en jaque eso que para nosotros representa la verdad. Que nuevos conocimientos ponen a temblar mis creencias? Primeramente es el cuestionamiento: -en verdad toda la gente adinerada es corrupta? o así justifico  mis limitaciones para acceder a la abundancia del universo?, es malo mentir?: Exagerar, restar importancia, son actitudes individuales y la línea que separa a ambos es muy delgada, acaso no mentimos todos casi siempre? .A veces la gente que se dice demasiada honrada es la más reprimida y por consiguiente dañada mentalmente.

Después hay aprender desde el punto de vista científico, descartar el pensamiento mítico esto es aquel que está plagado de supersticiones. Y finalmente investigar, analizar, reflexionar, elaborar nuevas hipótesis,   nuevas teorías. Es decir prepararme para esta era moderna, actualizar mis conocimientos, descartar los que resultan obsoletos, incorporar saberes que me otorguen autenticidad, libertad, y felicidad. Aprender a usar nuestro libre albedrío uno de nuestros sentidos de vida. El conocernos más y mejor, ayudar a edificarnos, abrir nuevos senderos por donde transitar, y que aligeren nuestra carga. Así también estar claros de que legado les estamos dejando a nuestros hijos, si eso que ellos han asimilado como una herencia les ayuda a caminar o es una piedra enorme a su paso que les impide avanzar.

“La felicidad no crece allí donde hay buenos y malos, víctimas y perseguidores, cumplidores e irresponsables. Si crece, al menos un poco, donde hay personas que se asumen como imperfectas y toman conciencia de que cometieron errores e hicieron daño, y pueden llevarlo con dignidad, y repararlo de una forma constructiva, a la vez que asumen que pueden resultar dañadas, y que ello también forma parte del paisaje de los vínculos de intimidad. Perjudica mucho a las relaciones humanas, y a la vida, seguir pensando en términos de buenos y malos. Es preferible pensar que entre todos hemos creado una realidad y que cada quien aportó su parte proporcional, claro de acuerdo a su nivel de conciencia”

El buen amor en la pareja, Joan Garriga, pp.68 edit. Paidós 2014

DES-ACUERDOS DE PAREJA

8-cosas-que-no-debes-hacer-si-tu-pareja-es-infiel

 

Una gran cantidad de problemas en una pareja provienen de los malos entendidos, asumiendo que el otro sabe, quiere, y entiende lo mismo que yo o, de lo contrario que tiene la capacidad de leer mi mente simplemente por ser mi pareja.
Existen acuerdos explícitos e implícitos, estos últimos se generan a partir de los hábitos o sea de repeticiones. Algunos de estos llamados acuerdos no siempre son satisfactorios porque no se hablaron primeramente, la mayoría de las veces los seguimos a ciegas sin siquiera saber de qué manera se han ido instalando entre los dos y pasado un tiempo descubrimos que atentan contra uno de los dos, lesionan intereses, la valía personal y a veces hasta la dignidad del que se encuentra en desventaja.
Ejemplos: Quien llama a quién?, quien realiza el trabajo doméstico? Quien decide fines de semana, festivos y vacaciones, quien maneja o administra el dinero, quien toma la iniciativa en la intimidad, quien realiza mucho, quien hace poco, quien grita, quien se calla, quien da, quien recibe…en todos estos ejemplos me estoy refiriendo a las actitudes que se asumen en las áreas más importantes: dinero, tiempo libre, trabajo doméstico, intimidad y familia extendida y concretamente sobre el grado de reciprocidad para dar y recibir. Además del grado de comunicación que tenemos mi pareja y yo para platicar sobre lo que nos desagrada, sobe nuestros deseos y necesidades, así como los cambios que se pueden operar en la forma de vivir la relación de pareja.

 

 

De donde proviene asumir un tipo de acuerdos? Tienen que ver con nuestros estilos afectivos comportamientos, actitudes, formas de reaccionar, de enfrentar, confrontar o evadir respecto de la otra persona y proviene de varios factores como son: estilo de crianza, creencias, lo que hemos visto en casa, así también nuestras carencias, nuestros conflictos internos, todas las situaciones inconclusas como parte de nuestra historia personal y que venimos repitiendo de forma automática con los demás, muchas veces de manera inconsciente,
Cuando se vuelven problemáticos? Cuando son motivos para discusión, enojo y alejamiento, cuando van minando la espontaneidad, la alegría y comodidad para sentirnos a gusto juntos, cuando no nos responsabilizamos de todo lo que sale de nosotros y negamos lo que resulta obvio o cuando tomamos el papel de víctimas ante comportamientos que nos dañan pero que no hemos querido o podido ponerle límites. También dan como resultado los llamados “embotellamientos”. Y es que no se trata de acostumbrarnos a vivir en un círculo vicioso donde se acumula la incomodidad y el resentimiento. Mucha gente piensa que discutir es parte natural de estar en pareja, cuando dos personas se encuentran discutiendo a menudo y sobre los mismos temas cabe preguntarse qué está pasando.

Todos tenemos un abecedario personal de significados y aunque se hable y se tomen decisiones de común acuerdo no siempre van a ser entendidas por ambos de igual forma.
Cualquier pareja ha discutido por lo que desean hacer juntos o separados durante el fin de semana, en qué invertir los ahorros o la crianza de los niños. El problema no es tener un choque ocasional en dichos contextos. Pero si son motivos de pleitos y enojos constantemente, o si al tocarse desatan siempre gran malestar, algo tiene que cambiar. Es muy probable que ninguna de las partes este dispuesta a ceder o bien a negociar. Según John Gottman, psicólogo, investigador con 40 años de experiencia y autor de varios libros acerca de relaciones, es un hecho que entre dos personas que comparten la vida siempre habrá cierto grado de desacuerdos. De acuerdo a sus estudios, el 69% de los llamados “embotellamientos” nunca se resuelven.
Es un mito pensar que podemos estar todo el tiempo de acuerdo y que todos los asuntos hay que discutirlos hasta la saciedad. A veces, tenemos que preguntarnos si el tema será igual de importante de aquí a cinco meses o un año”, dice Ann Martínez, consejera profesional

Y aunque empezar a hablarlo provoca malestar. si prevalece el buen entendimiento, la empatía, la solidaridad y el interés por mantener en equilibrio una relación podemos ir limando asperezas y acomodando la relación de forma equilibrada y satisfactoria.

.
,
comunicacion-en-pareja
Sigue leyendo