De que colores dibujas tu futuro?

 

 

anexo-4-10presentac-proyecto-de-vida-8-638

Un gran número de decisiones respecto a mi futuro se relacionan con preguntas como las siguientes:
Me hace feliz mi trabajo? Tengo pareja? Si no la tengo como me gustaría que fuese? Me siento a gusto en mi relación familiar? Que cambios puedo hacer para poner a prueba mis aptitudes y capacidades? Cómo estoy conmigo mismo? Que tanto he logrado de lo que alguna vez soñé? Qué grado de motivación tengo para persistir y lograrlo?
Cada ser humano vino a este mundo para cumplir un plan perfecto, ese plan existe en nuestra mente, se vincula con nuestro gran poder y con nuestra divinidad, develarlo y llevarlo a cabo es uno de los grandes propósitos de vida. De tal manera que mi mente me manda fotografías a diario de cómo va ser mi futuro o mejor dicho cómo yo me lo imagino. Puedo verme en blanco y negro, o a color, derrotado o realizado, triste o feliz y solo o rodeado de gente maravillosa, próspero o en carencia. Puedo verme unos días bien y otros días mal, puedo no verme quizá. Hay quienes se esfuerzan mucho por verse positivamente y les cuesta demasiado, quizá porque en su historia de vida ha habido sucesos dramáticos.
Hacer consciente nuestro plan de vida no es complicado si sabemos hacia dónde vamos, y si no sabemos que queremos quizá podemos empezar por aclararnos -que no queremos- o -que no necesitamos-, o -no es conveniente. El cerebro da la dirección apoyándose en las preguntas diarias que nos hacemos, de esta forma decidimos sobre las personas, cosas y experiencias que elegimos percibir.
Desde la PNL la visualización es un componente esencial para lograr lo que deseamos y esto podemos alcanzarlo si elaboramos una especie de película donde nos vemos así como deseamos.

th75VIJJU9
La programación neurolingüística se encarga de explorar las relaciones entre la forma en que pensamos (neuro) y nos comunicamos (lingüística), además de los patrones emocionales y de comportamiento (programas)
Cada uno de nosotros ha establecido un sistema de filtración mental para procesar los millones de datos que recibimos a través de los sentidos. Nuestro primer mapa mental del mundo está elaborado con imágenes, sonidos, sensaciones táctiles, sensibilización interna, sabores, olores y todo lo que hayamos percibido.
Lingüística: es el significado individual que asignamos a la información recibida del exterior. Formamos nuestro segundo mapa mental al asignar palabras a las imágenes externas, sonidos y sensaciones, sabores y olores, formando así la conciencia cotidiana
Programación: Estas son las respuestas de comportamiento que se producen como resultado de los dos mapas anteriores.
Lo importante aquí es que estamos usando recursos de Programación Neurolinguística combinados con la teoría de la Física Cuántica.
En el modelo cuántico, el universo físico es un campo de información y energía inmaterial, interconectado y unificado. Que en potencial lo es todo.
No estamos separados de los demás, el campo cuántico es el que conecta todo lo que existe en el universo, y el espejo que nos muestra lo que hemos creado. Este campo energético tiende una especie de puente entre el mundo interno y externo, este campo nos vincula con todo ya sea de manera consciente o inconsciente.
El mecanismo es centrar nuestra conciencia. Cuando deseamos algo tenemos que centrar la atención en lo que sentimos y el lenguaje. Pedir con la mente y corazón pues es la forma de comunicarnos con el campo.

th7KCPWZXH
Un pensamiento en forma de intención necesita un elemento energizado, un catalizador, y esta energía es una emoción elevada. El corazón y la mente actuando como uno. Los sentimientos y los pensamientos unidos en un estado del ser. El campo cuántico no responde a lo que queramos, sino a lo que estamos siendo.
Es importante usar lo visual, auditivo y quinestésico, es decir, mirar, oír, y sentir. Es en estas tres dimensiones que podemos trabajar nuestra película; con sonidos, colores y sensaciones. Un ejemplo concreto: “me veo en una casa de campo, rodeada de árboles, el sendero es colorido, repleto de flores, hay una hamaca en la terraza desde ahí observo como atardece, tomando café, aspiro el olor a pinos, mis pies juguetean desnudos al aire y se alargan mis dedos, puedo escuchar a lo lejos el tañar de las campanas, mi cuerpo está relajado, cómodo, me siento segura, me siento completa, a un lado hay libros, y artículos que he ido escribiendo, en el otro costado está mi estudio donde pinto, hay decenas de lienzos aquí y allá, algunos vibrantes, otros fúnebres, un tanto salpicados de humor, de desesperación e incertidumbre”.(2)
“La palabra motivación significa generar movimiento, se trata de una causa interna que sostiene, dirige y promueve cierta conducta (deseos, necesidades y propósitos) Estas palabras reflejan la energía que nos lleva a la acción. Son el punto de partida y debemos desear lo que afirmamos con todo nuestro ser; por lo tanto, esto nos ayudará a realizar los esfuerzos necesarios.
Proceso para trabajar la motivación
Identifica que es lo que quieres
Distingue necesidades, determina para que quieres algo, cómo te beneficiaria el tenerlo y qué tan lograble puede ser.
Fortalece la confianza
Confía en tus capacidades y habilidades, no califiques tus logros según su tamaño. Reafirma que eres capaz de alcanzar lo que te propones. Busca distintas maneras de resolver conflictos, si uno no funciona aplica la siguiente.
Acepta tu responsabilidad
Cada resultado es el producto de nuestras decisiones y conductas. Reconoce cuando fallas, esto te da la posibilidad de corregir y aprender.
Describe tus metas
Si escribimos aquello que queremos podemos ver claramente nuestro objetivo y comprometernos con él. Redáctalo de manera positiva, organiza tu tiempo y céntrate en tu manera de hablar y de pensar. Exprésalo en voz alta cada día. Utiliza frases, dibujos, adornos, fotografías que recuerden tu meta constantemente. Analiza tu situación actual para saber cuál va a ser el punto de partida. Divide tus metas a corto, mediano y largo plazo y dales una fecha límite.
Identifica las habilidades que necesitas

th1HQBEI1H
Todos los recursos materiales, emocionales, de tiempo, etc. Si necesitas ayuda, pídela. Considera los obstáculos que vayas enfrentando y su solución.
Visualiza los resultados
Relájate e imagínate en la meta. Piensa en todos los detalles posibles. Comparte tu meta con alguien importante en tu vida. Revisa constantemente tus avances para corregirlos cuando sea necesario. Realiza una acción diaria que te ayude a alcanzar la meta, aunque solo se trate de recordar qué es lo que te planteaste hoy para leer o ver. Empieza en este momento”.(1)
Muy bien ahora respira profundo, feliz, porque estás creando un futuro como a ti te gusta, como lo mereces y porque además el universo está dispuesto a darte lo que le pidas.

 

Sigue leyendo

Si sientes culpa es porque no eres congruente

th4GK5SB6T

La culpa aparece cuando hay un contraste entre lo que tenemos por ideal y lo que se hace en la realidad. Este sentimiento tiene un fin adaptativo además de que está estrechamente ligado con el desarrollo moral del sujeto.
Sentir culpa es natural porque poseemos un grado de conciencia, porque sabemos que somos afectados y afectamos con nuestras acciones a muchas personas, cercanas y lejanas. En situaciones específicas sentirse culpable no es del todo negativo, puede ser una señal que nos permita aprender de nuestros errores y crecer. Si nos sentimos culpables porque le hemos dicho algo ofensivo a alguien o porque le dedicamos demasiado tiempo al trabajo y muy poco a la familia, la culpabilidad es un signo de alarma que nos indica que debemos detenernos en el camino y reflexionar sobre lo que estamos sintiendo. Esta sería una “culpa sana” pues conduce a un cambio positivo, obviamente, siempre y cuando ajustemos nuestro comportamiento.
Si somos capaces de asumir nuestra responsabilidad quitando la connotación de pecado, falta grave, delito, estamos en condiciones de darle una dimensión más humana y por lo mismo nos sentiremos capaces de resarcirla.
A menudo la culpa es utilizada por demasiada gente para chantajear emocionalmente y conseguir egoístamente lo que desean, esto es se aprovechan de su rango, de su poder, de su influencia y hasta del cariño que la persona en cuestión mantiene hacia él.
“Mientras que los estilos educativos centrados en el castigo físico provocan respuestas agresivas, los estilos orientados al castigo psicológico (“Ya no te quiero”, “No ves cuánto nos haces sufrir”) provocan sentimientos de culpa intensos”
Si desde niños nos repiten que si algo sale mal es culpa nuestra, si sólo se nos indica lo negativo que hacemos y no lo positivo, el niño puede pensar que es culpable de todo lo malo. Un niño que se siente culpable tendrá miedo, una autoestima baja. Este sentimiento puede afectar al niño para dormir bien, para alimentarse correctamente, para relacionarse con los demás, en definitiva para crecer sano física y mentalmente.
Aunque la persona que desaprueba nuestras acciones no es ya nuestro padre o nuestro maestro, el simple hecho de recibir la desaprobación desencadena automáticamente un deseo de ganar de nuevo la aprobación perdida.
Como consecuencia, y con el fin de evitar la desaprobación, la mayoría de nosotros (a través de nuestro condicionamiento prematuro) se alineará con todo lo que es popular, común o deseable.

thVNYD9PFB

 
Normalmente intentaremos no decepcionar a aquellas personas que consideramos relevantes en nuestra vida. Por lo general, estos serán la familia, amigos cercanos, compañeros de trabajo, y en general los grupos que se denominan comúnmente como “grupos de referencia”.
Con el fin de ser aceptados por ellos, terminamos haciendo las cosas que sabemos que van a aceptar y aprobar. De este modo pretendemos reducir el riesgo de desaprobación social.
Las personas introvertidas y con rasgos obsesivos tienden a vivir la culpa con mayor intensidad.
A menudo en la base de la culpa se encuentra la creencia de que podemos controlarlo todo.
Acepta el error y aprende de él. No tenemos la posibilidad de cambiar el pasado pero podemos transformar el presente. Todos nos equivocamos. Si no hay forma de subsanar el error pidiendo disculpas o perdón, aclarando un malentendido traerá tranquilidad a nuestro corazón.
Habla de tus sentimientos. En vez de negar el sentimiento de culpa y todos los sentimientos negativos que suelen estar asociados a él, deja que te embarguen. No intentes esconderlos porque solo lograrás pasarlos a un segundo plano pero continuarán ejerciendo una poderosa influencia sobre ti. Lo ideal sería que hablases con otras personas sobre cómo te sientes, probablemente estas te darán nuevas perspectivas sobre la situación que no habías considerado antes y que darán pie a reflexiones más profundas.
Perdónate. Se trata del paso más complicado pero es fundamental para poder seguir adelante. Un ejercicio muy útil para perdonarse es conectar con nuestro niño interior ¿Qué le dirías? De seguro no le recriminarías constantemente haciendo crecer la culpa, lo más probable es que le dieras cariño y le dijeras palabras de aliento. Por tanto, cada vez que te descubras rumiando la culpabilidad, trátate como si fueses un niño pequeño que necesita comprensión y apoyo.
Busca ayuda psicológica. Si tu sentimientos de culpa son demasiado fuertes y te resulta difícil superarlos busca la ayuda de un psicólogo. Una persona experta y ajena a tu vida, que no te juzgará y que comprende las limitaciones humanas, que sabe además de que todos tenemos nuestras” miserias”, te hará ver las cosas de forma más objetiva y te dará herramientas para perdonarte

culpa-696x305

 

Sigue leyendo

Porque el amor duele?

 

7785c057-4678-4503-a0bc-0fa2c36d79ef.jpg

Son muchas las generaciones que hemos sobrevalorado al amor, le hemos encargado el cumplimiento de muchos sueños, de grandes alegrías, de nuestra auto-realización, entre muchas otras. Nos llenamos de expectativas con el interés de que sea una especie de tabla de salvación. Llegará o nos lo encontramos en la persona adecuada que nos hará felices para siempre.
Resulta lógico pensar y sentir así pues nuestra educación emocional estuvo en manos de la televisión abierta con programas como la Rosa de Guadalupe, Mujer casos de la vida real y las incontables telenovelas que hemos visto. Así también en las canciones de José José, Juan Gabriel, Vicente Fernández, entre otros, donde el tema principal es el abandono, el engaño, la perfidia, y la frustración. Aprendimos una forma de amar, un estilo de ser pareja -obviamente no el más sano-  el mal amor en otras palabras. Mucho de lo que aprendimos en estas dramáticas historias es que el amor duele, que provoca sufrimiento, que hay que ganarlo, que entre mayores dificultades tengamos con la pareja más fuerte y profundo será nuestro amor, Un amor que nos libera de la tristeza, de la soledad, que nos hace ser alguien en la vida, que le da sentido, que nos limpia del dolor y la miseria.
Mantenemos una creencia errónea; – que la persona existe en algún lugar y solo se requiere de un poco de suerte para hallarla- y luego todo sucederá mágicamente.
El buen amor se edifica, hay una construcción del mismo, la mayoría de las veces cuando ha pasado el enamoramiento. Es a base de una buena comunicación aceptación, admiración, respeto, trabajo de equipo y proyectos en común como podemos cimentarlo. Para hacerlo crecer hay que creer en nosotros y en nuestro vínculo al que hay que tener fidelidad, confianza y perseverancia”.(1 )
Modificar todas las creencias que subyacen en torno a la vida afectiva de la pareja depende de una actitud madura para relacionarnos, también así del autoconocimiento que tenemos, depende de la forma que hemos enfrentado y curado nuestras heridas de la infancia, de tejer con conciencia y coraje un presente digno, así también la disposición de enfrentarnos a nosotros mismos con el espejo que es nuestra pareja, pues es en ella donde podemos vernos reflejados en nuestra totalidad.
El vínculo amoroso atraviesa por un proceso evolutivo donde los dos somos responsables de su desarrollo y plenitud.
Vivir la relación de pareja con la expectativa de que debe hacerme feliz es alimentar la codependencia, mi felicidad depende de mí y mi pareja amplifica esa mi felicidad pero no le toca resolver mis insatisfacciones.
“La pareja es un ingrediente, aunque no el único, de un estado interno que experimentamos como gozo y armonía y que consiste en sentirnos vinculados, pertenecientes, unidos y en familia. A través de la pareja nos sentimos acompañados hay un sensación de esperanza en la que nuestros vacíos desaparecen y aunque sea por momentos nos sentimos completos”.(1 )
Jorge Bucay explica; “muchas parejas reales admiten que el otro no les trajo mayor felicidad, sino mayores retos y complicaciones, así como una mayor capacidad para afrontar problemas, conflictos y desacuerdos, además incluso sienten que la relación y la convivencia les debilitan, desgastan, y desvitalizan, por lo que necesitan revisarlas cada tanto y modificar lo que ha dejado de funcionar. Las parejas que perduran afrontan distintos ciclos vitales y retos, como la crianza de los hijos, su crecimiento, su autonomía, la muerte de los padres, la vejez, etcétera, y a menudo necesitan movilizar grandes recursos para salir airosos y reforzar su vínculo. Convivir es mucho más que estar juntos, mucho más difícil, mucho más desgastante, mucho más movilizador pues requiere ingenio, creatividad y constancia para mantenernos unidos
La convivencia implica necesariamente la constitución de una lista de pactos que mientras no convivíamos no eran necesarios.
Por eso la convivencia representa en sí misma una gran puesta a prueba para el vínculo amoroso. Es muy diferente que nos peleemos y te lleve a casa y vuelva a la mía, o cuelgue el teléfono y no te llame hasta que se me pase, o no atienda el timbre para ignorarte, que discutir a rabiar pero dormir en la misma cama toda la noche”.(2 )
Aunque algunos son escépticos ante los vínculos actuales, pues tienen una duración cada vez más corta, hay hombres y mujeres que a los treinta años han tenido tres parejas e hijos con cada una, que sucede entonces?
En el mundo de los amores líquidos se plantea de esta manera; “el compromiso con otra persona, particularmente un compromiso incondicional como el de “hasta que la muerte nos separe, en las buenas y en las malas, en la riqueza y en la pobreza, se parece cada vez más a una trampa que debe evitarse a cualquier precio”. ( 3)Significa que las parejas actuales no están dispuestas a soportar, sostener y equilibrar la relación porque hoy todo es desechable, es intercambiable entonces no necesitan esforzarse por permanecer juntas.
“La dependencia que ha cobrado rápidamente un matiz peyorativo, es la base de la responsabilidad moral hacia el otro” (3 )Esto también lo podemos observar en relaciones donde hay sexo sin amor, y parece que la apuesta es no enamorarse para no crear lazos, ni derechos, tampoco obligaciones. Se permanece junto al otro mientras no haya dificultades, de lo contrario buscan la salida fácil ya que la oferta afuera es impresionante.

Sigue leyendo

Dar una segunda oportunidad

Illustration-of-an-unhappy-couple-Shutterstock-800x430-770x351

 

En el cofre de recuerdos afectivos perduran recuerdos de las parejas que más nos amaron, las que nos transformaron, también así las que nos lastimaron.

Si en tiempos pasados tuviste con alguien una muy buena relación puedes sentirte satisfecho y hasta orgulloso, porque esta suele es la mejor versión   ante tu pareja en turno, así que la idealizas y le cuelgas muchas virtudes que a lo mejor ni siquiera fueron ciertas, también es una fuente de seguridad pues recurres a dicha persona para recordarle a tu pareja actual que hubo alguien que te valoró más, que te quiso más, aunque desafortunadamente se haya ido.

Y otra de nuestras fantasías que se asoma de vez en cuando es qué sucedería si tal o cual pareja viniese a buscarme para pedirme una segunda oportunidad: ¿Es válido dárnosla?, son de mal gusto los segundos tiempos?¿que es lo peor que puede pasar?

El paso del tiempo junto con todas las experiencias vividas nos afinan, pero no todos cambiamos de la misma forma ni en el mismo nivel. Así puede suceder que de la persona de la que me enamore hace diez años e incluso hace dos ya no sea la misma, ni tampoco yo. Podemos transformarnos en la mejor versión de nosotros, podemos quedarnos atorados sin hallar un rumbo. Habrá cambios que nos ayuden a florecer, habrá cambios que nos dañen, nuestra evolución puede tomar diferentes caminos y por todo ello también es posible que descubramos que nuestro gran amor de antaño es ahora un ente raro alejado de esa extraordinaria persona de la que un lejano día me enamore.

También puede pasar que el reencuentro con esa mi pareja sea de lo más valioso que me esté pasando, cuando percibo que me siento tan bien, como si el tiempo no haya pasado, y que esos cambios que se operaron en cada uno de nosotros nos acerquen todavía más .

Nuestro camino evolutivo suele ser caprichoso, a veces encontramos personas y condiciones inmejorables de superar conflictos que hemos arrastrado desde nuestra infancia y es que gracias a esto porque creamos resiliencia, nos volvemos más fuertes y más hábiles pero también más comprensivos y bondadosos. También suele suceder lo contrario que las circunstancias con las que hemos tenido que lidiar incrementen nuestra condición de desamparo, de conflicto y que esto de lugar a una situación de estancamiento. En definitiva; no solo que ya no me parezco al que fui, sino además me desdibujo frente a los que me conocieron en otras épocas. Con quien va a ser más fácil que me relacione? Con aquellas personas con las que vibro en la misma frecuencia, desconfianza atrae desconfianza, pobreza de corazón igual, deshonestidad atrae más deshonestidad. Todos elaboramos siendo niños un estilo afectivo afirma  Boris Cyrulnik (1) y es el que determina la forma en que nos perciben los demás y a la vez percibimos nosotros.

“El estilo afectivo adquirido y el sentido atribuido a la herida constituyen por tanto el capital mental con el que la persona se representa su implicación futura, y también el capital mental con el que responderá a ella. Algunos ejemplos son: Vínculo seguro son los que se desenvuelven mejor, vinculo de evitación son aquellos a quienes les da miedo expresar sus emociones, vínculo ambivalente son los que por angustia agreden a quien aman, Vinculo angustiado son los que solo se sienten bien si aprisionan el objeto de su amor, vínculo desorganizado corresponde a los que siempre se encuentran desamparados, tienen pocos amigos a causa de sus relaciones difíciles”

Entonces no es casual que atraiga a determinado tipo de personas, pues de la forma en que me manifiesto, actúo, me trato a mi mismo y+ trato a los demás será el tipo de relación y  de pareja que podre establecer.

Si hemos podido gestionar nuestras carencias, debilidades, vacíos, y limitaciones en consonancia con nuestras relaciones familiares y de pareja, sin duda hemos logrado evolucionar y esto nos dará oportunidades de relaciones más satisfactorias.

Entonces mi decisión de volver o no con mi ex no puede estar basada en mis emociones, o en los recuerdos, tiene que ver con la forma en que hemos evolucionado cada uno, cada una de las experiencias que tuvimos alguna marca habrán dejado ya sea para bien o para mal, en conjunto todo esto nos habrá convertido en alguien diferente, más atractivo o menos deseable.

th3ZLBE3DQ

thOWAVAIC9 Sigue leyendo