Infidelidad es Deslealtad?

 

 

05277g-evitar-infidelidad-parejaLa infidelidad no solo es engañar o quebrantar un código moral, es lastimar, herir y destruir al semejante” Walter Riso
La palabra Infidelidad proviene de in que significa no y fiel que es igual a fe o creer
En el seno de una pareja la infidelidad equivale a traicionar el acuerdo de exclusividad pactado de forma implícita o explícita en el que mi pareja y yo nos hemos comprometido a respetar nuestra promesa de no mentir ni ocultar y especialmente mantener relaciones sexuales solo entre nosotros.
Tomando en consideración que un gran número de matrimonios estables y funcionales, con una estructura definida se han desbaratado por causa de la infidelidad, cabe preguntarse si debemos revisar que el cumplimiento de un pacto siga siendo un cimiento significativo para mantener una relación conyugal favorable. En gran medida porque a demasiadas parejas les resulta inadmisible, con daños irreparables que culminan en la separación de las mismas.
Pero ¿en qué consiste un acto de infidelidad? Tener una cita formal?, ¿platicar de manera continua?, ¿ir a bailar, cenar, tomarse unos tragos?, ¿tener relaciones sexuales? ,¿besarse solamente?,¿ pensar en la otra persona y tener fantasías con ella?. Estoy de acuerdo en que cada pareja debe hablar y dejar bien claro el tema.
Una amiga confiesa que cuando su marido empieza a hablar con mucha emoción de una compañera de trabajo esto le causa dolor de estómago pues es un aviso de que hay algo más que atracción entre ellos.
Las causas de la infidelidad humana son múltiples: Podemos considerar prioritariamente la historia erótica individual y después un conjunto de probables causas; prestigio social machista, tendencia a repetir ejemplos familiares de variabilidad( abuelos y padres con hijos desparramados) insatisfacción en muchos aspectos, monotonía, curiosidad, búsqueda de novedad,, venganza, desenamoramiento, soledad, necesidad de amor, comunicación deficiente, , miedo a la intimidad, irresponsabilidad, abandono emocional, entre muchos otros más.
Hay causas que dependen de la relación de pareja como son una deficiente comunicación, incumplimiento de expectativas, pérdida de la confianza, desajustes y conflictos emocionales sin resolver.
Por ejemplo hay hombres y mujeres que tienen fantasías sexuales y que por temor a ofender al otro se los reservan pero viven su vida íntima con demasiada frustración. Un gran número de parejas ejercen venganza negándose a tener sexo cuando hay desacuerdos, malos entendidos, enojo o recelo.
Cuando se debilita la confianza entre los dos también es frecuente la negativa a hablar de necesidades, preocupaciones, de lo que se observa e interp yreta guardarse muchas cosas, acumular tensión y con todo esto se empiezan a sumar pretextos para salir a buscar afuera lo que no hay en casa.

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La infidelidad puede considerarse como un mecanismo de evitación o disminución de la relación afectiva profunda con la pareja, es una especie de búsqueda de libertad ante una especie de “yugo” que provoca ansiedad asfixiante a la que se responde con ambigüedad pues se desea y teme al mismo tiempo.
La infidelidad también tiene como origen la insatisfacción personal, pues la persona tiene conflictos sin resolver a nivel individual mismos que se irán agravando cuando se sumen además otros conflictos propios de su relación.
La falta de intimidad es otra causa. No querer propiciar acercamientos con el cónyuge. Pues como lo explica Mc Cary 1968 “La intimidad es la espina dorsal del amor. Con la intimidad en una relación amorosa, los potenciales de la gratificación sexual son extraordinarios Los seres humanos no buscamos muchas relaciones amorosas, más bien buscamos relaciones significativas, que solo la intimidad es capaz de proporcionar.

El psicólogo estadounidense Aaron T. Beck señaló que” la infidelidad conyugal, a pesar de ser bastante común, causa un efecto tan traumático en el consorte ofendido debido al significado simbólico de la «aventura». Esto debido al pensamiento polar de todo-o-nada, en donde se concluye que una pareja es totalmente fiel o totalmente infiel sin cabida a puntos intermedios. También destacó que es común una visión negativa de la infidelidad, pues suele ser equiparada con palabras descriptivas como: traición, engaño, perfidia; lo que genera una «percepción catastrófica» de ocurrir. Además, expuso que un efecto frecuente tras descubrir una infidelidad es la devaluación no de la pareja sino de la propia persona, manifestando dudas sobre el atractivo y la suficiencia mediante pensamientos automáticos como «fracasé», «no sirvo para nada», «nadie me necesita», etc. Por otra parte, afirmó que la infidelidad no necesariamente es la causa de debilitamiento de una relación, sino que incluso puede ser el síntoma de una relación ya vacilante”.
Cuando nos enamoramos pensamos que hallamos por fin nuestro “ideal” que nos complementa y satisface en muchos aspectos. Pero a veces detrás de esa búsqueda de la perfección se encuentra el miedo a la decepción insoportable y el engaño, si la relación no cumple del todo nuestras expectativas.
Resultados graves y aplastantes derivan de apostarle todo al estado de enamoramiento donde no podemos ser objetivos para mirar nuestro vínculo amoroso como un proceso evolutivo donde ambos somos responsables de su desarrollo y plenitud, sino más bien como una apuesta donde nos estamos jugando expectativas, ilusiones, buena fe, fantasías y creencias que a veces ni siquiera se han hablado y que resultan inalcanzables.
Esto presupone el fin de la vida amorosa de quienes han sido víctimas de la infidelidad pues pierden la confianza en sí mismo(a)s y en el género opuesto.

Walter Riso afirma: “la fidelidad es un acto de voluntad, no del corazón”
El amor es posible cuando existe un cierto grado de desarrollo individual y confianza en uno mismo, esto es resultado de una evolución psicológica que logramos cuando hemos madurado emocionalmente y además podemos respetarnos y amarnos.
Walter Riso, Jugando en el fuego, edit. Oceano
Beck, Aaron T. (2010). «Con el amor no basta: Cómo superar malentendidos, resolver conflictos y enfrentarse a los problemas de la pareja». México: Paidós. ISBN 978-968-853-170-9.
https://es.wikipedia.org/wiki/Infidelidad

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Es frecuente escuchar decir a algunas mujeres; “mi hijo será un gran profesionista”, “él si va a lograr ser alguien”, “no un pelagatos”, “él no va a sufrir las miserias que yo pase”, “yo quiero que haya un doctor en la familia y ese va ser mi hijo”.
Y al referirse a su relación afectiva con el niño suelen llamarle mi rey, papá, mi razón de vivir, el dueño de mi corazón, mi príncipe azul, mi gran amor, mi bebé, la luz de mis ojos y muchos otros más.
Este fenómeno es observable en mujeres jefes de familia, en parejas separadas, en núcleos familiares donde el padre es periférico, en parejas que necesitan un tercero para arrinconarse uno a otro, así también donde prevalece un clima de hostilidad, y de insatisfacción.
Son personas con profundas carencias afectivas que ven en el hijo a su salvador, depositando en el la responsabilidad de compensarles dichas carencias. Quizá aun sin haber nacido este nuevo ser ya empieza a cargar con las demandas, con las expectativas, con frustraciones, con idealizaciones que la madre le va ir adjudicando.
Mamá se dedicara en cuerpo y alma a mimarlo y sobre-protegerlo. Es frecuente que este pequeño comparta la habitación y la cama con mamá hasta muy entradito en años.
No es de extrañar que un hijo con este tipo de madre difícilmente logrará tener una vida propia más bien estará para complacer, para halagar, para hacer feliz, para llenarle todos los vacíos y necesidades a su madre. De forma inconsciente se establece un contrato entre madre e hijo para que así vivan sus vidas sin poder el hijo reclamar ni rebelarse contra el ser que le dio la vida.
Cuando se hacen adultos no nos sorprende que este tipo de hijos permanezcan en la casa de mamá o con ambos padres y peor aún que sigan dependiendo económicamente y emocionalmente de ellos.
Así también que tengan muchas dificultades para entablar relaciones de pareja, o para permanecer con ellas por tiempos prolongados y sin querer adquirir cualquier tipo de responsabilidad.
Si mamá no tiene pareja también será una calamidad que logre algo para ella, Su energía no está disponible para ser mirada por los hombres que la rodean, quizá lo intente muchas veces y siempre se estará auto-saboteando. Pues la pareja de mamá es su hijo, la pareja del hijo es mamá simbólicamente hablando, hay de por medio un contrato grabado en el subconsciente que sigue vigente.
El fenómeno a observar aquí en este tipo de problemáticas es que las energías están mal distribuidas y los lugares que se ocupan no son los que corresponden, hay una mala alineación. El bebé de mamá dejó de serlo hace muchos años y no se cortó el cordón umbilical.
No hay malas intenciones, no se hace para perjudicar al hijo, es el desconocimiento del cómo instalamos creencias, de cómo movemos nuestras energías, porque la palabra es una energía. Porque de tanto repetirle al niño algunas frases como las arriba mencionadas estas terminan convirtiéndose en verdades absolutas que rigen su vida.
Tomar al hijo como lo que es, devolverle su autonomía, renunciando a lealtades absurdas y ponernos cada uno en el lugar que nos corresponde es un trabajo de constelaciones familiares. Haber dado vida a nuestros hijos no nos da ningún derecho a coartarles la libertad de ser, de equivocarse, de tener metas distintas, sueños, ilusiones y vidas diferentes.

Es urgente que las mujeres encontremos nuestro sentido de vida en diferentes   ámbitos y que nuestra autorrealización no esté emparentada exclusivamente con la maternidad.

EDIPO

 

RELACIONES ADICTIVAS

 

 

dependenciaUna relación adictiva es aquella que causa dependencia, trastorna el sentido de identidad y en donde se pierden los límites de la individualidad.

John Bradshaw usa el término codependencia para quienes han perdido el contacto con sus sentimientos, deseos y necesidades, son personas que dependen de algo externo para tener una identidad, algunos ejemplos son: búsqueda de aprobación, quedar bien con los demás, culpar a otros por falta de éxito, felicidad, amor o dinero.(3)

Una relación adictiva no tiene que ser exclusivamente con otra persona, puede ser al trabajo, al dinero, al sexo, a bebidas embriagantes, a tóxicos, a video-juegos, al celular y muchos otros más. Quienes la experimentan viven una sensación de sometimiento, donde la voluntad ha dejado de participar en las decisiones, <solo cuando estoy con el objeto de mi adicción me siento bien>, o casi bien, de ahí en fuera <todo el tiempo pienso y busco estar con dicho objeto>. He dejado de disfrutar muchas otras actividades, de personas y situaciones dado que mi objeto es algo que me obsesiona.

Cuando la adicción es con tu pareja, lo más característico en este tipo de relación, consiste en la imposibilidad de terminar con la misma, aunque haya más insatisfacción que bienestar, las quejas van en aumento, no sabes a qué atenerte con él o ella y aunque esperes muy poco siempre acaba por decepcionarte.

Hay una reacción muy peculiar parecida a la abstinencia del adicto frente a las drogas o el alcohol, o aquello de lo que no puede prescindir. Estar separados resulta insoportable dado que quienes padecen esta patología establecen vínculos de fusión con el otro, lo que vendría a explicarse en un sentirse tremendamente indefenso, de estar a la deriva, de solo estar completo con el otro quien ya es parte de sí mismo. La presencia   de la persona o la droga en cuestión funciona como un objeto que facilita esa creencia. Esto es realimentado por la otra parte haciendo que la creencia se afiance. Es muy característicos de los adictivos actitudes tales como: tendencia al control obsesivo en las relaciones, inhabilidad de establecer límites saludables en las relaciones, dificultad para expresar necesidades y sentimientos, exposición a peligros en la búsqueda o mantenimiento de la relación, aislamiento y deterioro físico, mental y emocional. Una de los signos más tempranos y obvios es que la persona afectada se va aislando de sus relaciones habituales a costa de una mayor demanda de atención hacia la relación adictiva. Deja de hacer vida social, de cumplir con otro tipo de compromisos solo para estar disponible cuando el otro le busque. Puede ser que alguno se de valor para terminar con la relación, pero esto no dura mucho, es probable que al escuchar una canción, ver una foto, recordar algún evento que juntos compartieron a tal le entre la nostalgia e inmediatamente busque la reconciliación, Se dirán muchas cosas; promesas que no van a ser capaces de cumplir y así otra escalada más.

“Todo lo que hoy en día se da más, y más a menudo como embarazos en los adolescentes, noviazgos violentos, adicciones tempranas, etc. surgen en personas que fueron niños muy heridos en su infancia, y que al empezar a entrar al ámbito de las relaciones en una adolescencia cada vez más temprana, fácilmente cometen graves errores, porque no cuentan con recursos internos para construir límites seguros que les permitan protegerse a sí mismos, simplemente porque no se aman ni se valoran y cualquier otro que les haga sentir un poquito visto y amado tendrá un gran poder sobre ellos, aunque el precio que haya que pagar, sea irse en contra de sí mismo, en su propio prejuicio, poniéndose muchas veces en situaciones que van de muy incómodas a trágicas, e incluso mortales”.(1)

Una jovencita que es insegura, que desconoce su valor y encuentra una pareja de la que sabe muy poco, es probable que en su interés por retenerla le pase por alto muchas faltas, y que se culpe cuando las cosas no van bien, así tampoco le exigirá que use un condón al tener relaciones sexuales, es más aceptará tener sexo sólo por retenerle.

Joan Garriga habla de la pareja de tres: ” No obstante en el mundo de la pareja suele ser una dinámica común que en lugar de dos sean tres en su campo emocional, este tercero que configura el triángulo, puede ser un amante, el alcohol, drogas, substancias, una pareja anterior, una pareja idealizada, la madre o el padre de uno de ellos o bien un hijo especialmente querido por uno de los padres por encima del otro progenitor, o incluso un trabajo, vocación etcétera”. Esto significa que ante la imposibilidad de tener una relación de dos se busca un tercero para que aporte la dosis de incertidumbre necesaria a este tipo de personas… el alcohol y otras substancias calientan el corazón y actúan como amores seguros, siempre disponibles, especialmente para aquellas personas que no se sienten queridas, sino despreciadas por su pareja o bien por su familia de origen”.(2)

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Sexualidad e intimidad

 

salud-sexual-2[1]Definición de intimidad; es el compartir experiencias, pensamientos y sentimientos, en donde el cuerpo, la mente y las emociones están totalmente involucradas, lo que incluye preocupación mutua, responsabilidad, confianza, comunicación y un intercambio franco de información sobre los eventos emocionales significativos. (H. S. Kaplan 1979)

Elementos básicos de una sexualidad sana de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

1.-La posibilidad de disfrutar de una actividad sexual reproductiva orientada por una ética personal y social de mutuo respeto

2.- El ejercicio de la sexualidad sin temores, vergüenzas, culpas, mitos ni falacias; sin factores psicológicos y sociales que interfieran con las relaciones sexuales.

3.-El desempeño de una actividad sexual libre de trastornos orgánicos, enfermedades o alteraciones que la entorpezcan.

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Causas psicológicas de las disfunciones sexuales

Factores que predisponen

  • Educación restringida
  • Información sexual inadecuada
  • Primeras experiencias traumáticas
  • Malas relaciones familiares
  • Inseguridad temprana en el papel sexual.

Factores que precipitan

  • Experiencias precoces
  • Depresión y ansiedad
  • Experiencias sexuales traumáticas.
  • Nacimiento de un hijo
  • Fracaso previo
  • Expectativas no adecuadas
  • Factores orgánicos

Factores que las mantienen

  • Ansiedad por pobre rendimiento
  • Miedo a la intimidad
  • Alteración de la imagen propia.
  • Información sexual pobre o distorsionada
  • Juego erótico nulo o restringido
  • Trastornos psicológicos.

La iniciación sexual, tal como la entendemos, será la primera experiencia coital. La sexualidad está atravesada por el contexto social y cultural y de acuerdo a su particular concepción de la misma regulara de manera inequívoca lo permitido, lo prohibido y lo esperable para cada etapa de vida.

Las relaciones íntimas tienen como propósito la idea de no quedarse en la superficie, y es esta búsqueda de profundidad la que le da estabilidad para permanecer  y trascender el tiempo. Esto es válido para aquellos que buscan relaciones profundas y duraderas.
Una relación íntima, es una relación afectiva que sale de lo común, porque empieza en el acuerdo tácito de la cancelación del miedo a exponernos y en el compromiso de ser quienes somos.
Un vínculo es comprometido cuando está relacionado con honrar las cosas que nos hemos dicho, con la posibilidad de que yo sepa, anticipadamente, que puedo contar contigo. Solo sintiendo honestamente el deseo de que me conozcas puedo animarme a mostrarme tal como soy, sin miedo a ser rechazado por tu descubrimiento de mí.
La relación íntima me permite, como ninguna, el ejercicio absoluto de mi autenticidad.
Intimidad implica entrega y supone un entorno suficientemente seguro como para abrirnos. Solo en la intimidad puedo darte todo aquello que tengo para darte.
La intimidad sucederá solamente si soy capaz de soslayarme, regocijarme y reposarme sobre nuestras afinidades y semejanzas, mientras reconozco y respeto todas nuestras diferencias.
Para que tengamos intimidad, es imprescindible que me quieras, que confíes en mí y que te guste.
Para poder intimar, además de la apertura, la confianza, la capacidad para exponerme, el vínculo afectivo, la afinidad, la capacidad de comunicación, la tolerancia mutua, las experiencias compartidas, los proyectos, el deseo de crecer, y demás, como si fuera poco, el otro fundamentalmente tiene que gustarme, tengo que ser atraído por el otro

Cuanto más disfruto, cuanto más placer soy capaz de sentir, más entrenado está mi amor por mí. Si cuidarte y darte desde el amor me da placer, porque no pensar que es desde la búsqueda de este placer que yo actúo y ejerzo el amor que  te tengo.

Cuando alguien te quiere, lo que hace es ocupar una parte de su vida, de su tiempo y de su atención en ti.

No se habla de estar enamorado cuando se habla de amor.

No se habla de sexo, cuando me refiero al amor.

Bibliografía

Enciclopedia comportamientos preocupantes en niños y adolescentes, Asesor Pedagógico, tomo I y II Francisco Escalante de la Hidalga, Rocío López Orozco 2003, impreso en Colombia.

El camino del encuentro, hojas de ruta, Jorge Bucay, biblioteca Jorge Bucay edit Oceano, México 2003 pags 172, 189-196, 237

 

Aprendizaje de la expresión amorosa

 

La expresividad amorosa debe ser enseñada desde la infancia, nuestro cuerpo es la vertiente de ser el instrumento idóneo para conectarnos con los demás. Es a través de las caricias al pequeño, el beso, el abrazo, acariciar el cabello, mirarle a los ojos, sonreír y  escucharle  con atención que ayudaremos  a que integre sanamente su sexualidad, impulsándolo a buscar el contacto físico con los demás, enseñándole que la piel es por naturaleza, el órgano sexual más importante de cuantos poseemos.

Un aspecto central en la educación sexual de cualquier individuo se refiere a  des-culpabilizar el placer sexual condenado duramente durante la edad media, es importante mostrar a los jóvenes que el sexo es más amplio que el solo apasionamiento físico y que obtiene mayor riqueza cuando el placer involucra sentimientos

La manifestación amorosa aprendida determina la cordialidad, la cercanía y la espontaneidad ulterior, además de conducirnos a la solidaridad.

En la época que vivimos todavía  algunas minorías creen equivocadamente que la sexualidad aparece durante la adolescencia y, por lo tanto, es hasta este momento  el tiempo para educar y proporcionar información sexual. A veces todavía se piensa que la adolescencia es un momento inapropiado para los jóvenes, o bien que esta resulta peligroso por su impulso sexual, su falta de conocimiento y experiencia.

Lo cierto es que todo individuo es un ser sexual desde que nace hasta que muere, pues  nacimos dotado de un impulso sexual que ha estado presente desde siempre y que se ha manifestado de diferentes formas a lo largo de nuestra  vida.

Por dar algunos ejemplos, en los distintos momentos de la niñez existen etapas en las que se descubre la diferencia de genitales de niños y niñas; en que surgen las preguntas acerca de las caricias,   el embarazo, el nacimiento y las relaciones sexuales. Asimismo, es una época de gran inquietud y de descubrimiento en sensaciones placenteras acompañadas de masturbación, entre otras cosas.

Desde niños hemos tenido impulso sexual, hemos buscado sensaciones agradables, así como también hemos tratado de encontrar la información correcta y la explicación a lo que queremos saber y sentir.

[1] Dirección General de Orientación Vocacional, Manual de orientación educativa, México, UNAM, 1996.

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Nuestra sexualidad se ha ido moldeando desde la infancia, con repercusiones determinantes en nuestra vida adulta. Por ello, desde niños vamos acumulando experiencias que se basan en la información de lo que vemos, escuchamos, sentimos, fantaseamos, exploramos y nos contamos..

También, influye la actitud de los adultos que nos han rodeado, la interpretación de la manera y la forma como se nos ha manejado el concepto de sexualidad, la actitud que tenemos para referirnos a ella, libre o veladamente, cómo debe ser tratado nuestro cuerpo, y qué vocabulario usar para referirnos a él. Así, lo anterior nos indica cómo se ha ido generando todo este proceso, a veces sin ser consciente, y que hoy sabemos que es determinante para la construcción de la sexualidad adulta.

En algunos casos hay niños que han tenido experiencias muy intensas (por ejemplo abuso, y violación entre otras) y que los han marcado de por vida, por haber carecido de la ayuda oportuna para superarlas.

Una experiencia sexual negativa,  puede ser liberada de una gran parte de su carga emocional si uno se permite hablar de ello, y al mismo tiempo identificar el tipo de  emociones que están allí atrapadas. Aunque a veces resulta contraproducente ya que muchas madres se niegan a creerles a sus hijos y prefieren engañarse con la creencia de que solo son fantasías. Y esto quizá sucede  debido a que tampoco ellas cuentan con una adecuada preparación en este terreno.

A  veces uno no se da la oportunidad de expresar los sentimientos por temor, vergüenza o culpa, o porque no tenemos con quien hacerlo y nos quedamos cargando estos sentimientos por largo tiempo, o tal vez por toda la vida. El resultado va a ser que vivamos nuestra sexualidad de manera inadecuada con muchas tensiones, confusión e incluso dolorosamente

Es por esto que la sexualidad infantil determina la adulta, ya que en la infancia se forman creencias, valores, actitudes, costumbres, que dependen de cómo fuimos viviendo la sexualidad. Mucho de ello se dio en un plano no consciente, tal vez ya no recordamos muchos eventos del pasado pero estos siguen influyendo en nuestra forma de ver, pensar, sentir y actuar tu sexualidad.

El significado que le hayamos dado y la forma como participamos en tus juegos infantiles, cómo los adultos reaccionaron frente a nosotros ante estas situaciones.

Hemos recibido información sexual, ya que desde antes de nacer y posteriormente,  misma que puede ser positiva o negativa, consciente o inconsciente, con explicaciones científicas o populares, formal o informal, adecuada o no a tu edad, insuficiente o suficiente con mensajes completos, incompletos o distorsionados, etcétera.

[2 ] (Psicología y Desarrollo Humano autores varios BUAP 2007

 

OBJETIVOS DE LA EDUCACIÓN SEXUAL

  • Desarrollar un pensamiento crítico, con adopción de actitudes positivas hacia la sexualidad.
  • Reconocerse, identificarse y aceptarse como ser sexual durante el transcurso de toda la vida, sin temores, angustias ni sentimientos de culpa.
  • Desarrollar roles sexuales que proporciones relaciones respetuosas y equitativas entre las personas superando toda discriminación de género
  • Revalorizar la importancia del componente afectivo en la vida de los seres humanos.
  • Favorecer conductas sexuales conscientes, placenteras, libres y responsables hacia uno mismo y los demás.
  • Propiciar la comunicación en la pareja.
  • Promover conductas de responsabilidad compartida en la pareja, tanto en la proporción y el cuidado de la descendencia como en la decisión y el empleo de métodos anticonceptivos.
  • Promover conductas de responsabilidad recíproca en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual.

Creencias erróneas sobre la sexualidad y la información sexual con respecto a los adolescentes.

  • Lo aprenden solos. Falso. La mayoría de nosotros así lo hemos hecho y hemos aprendido poco y mal y con frecuencia con costos personales leves y graves. Se debe garantizar una información correcta, veraz y adecuada.
  • Se lo enseñan en la escuela. En su mayoría las escuelas no lo hacen o lo realizan en forma superficial. Solo algunas de ellas lo hacen adecuadamente. Aunque así fuera, los padres no deben despreocuparse, la tarea conjunta de ambos garantiza una buena formación.
  • La educación sexual incita a la práctica sexual. Falso fomenta la responsabilidad y la adecuada toma de decisiones. Lo verdaderamente peligroso es la ignorancia y el miedo, generador de embarazos prematuros, sentimientos de culpa, comportamientos disruptivos y promiscuidad.
  • Todavía son unos niños. La educación sexual debe llevarse a cabo desde la infancia. En cada momento de desarrollo los temas de interés serán diferentes: en la infancia, estarán centrados en el origen, en la pubertad en los cambios corporales y en la adolescencia estarán relacionados con emociones y comportamientos,

La intimidad es la espina dorsal del amor. Con la intimidad en una relación amorosa, los potenciales de la gratificación sexual son extraordinarios (McCary 1983) Los seres humanos no buscamos muchas relaciones amorosas, más bien buscamos relaciones significativas, que solo la intimidad es capaz de proporcionar.

[3] Enciclopedia comportamientos preocupantes en niños y adolescentes, Asesor Pedagógico, tomo I y II Francisco Escalante de la Hidalga, Rocío López Orozco 2003, impreso en Colombia.

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