El día que no compro me siento mal

 

thMDN228C7Comprar produce un placer indescriptible, sobre todo cuando lo hacemos impulsivamente, pues resulta un poco amargo razonar ¿el por qué queremos una blusa más? si tenemos guardadas treinta, de las cuales solo cinco usamos con frecuencia.
Demasiada gente acude a tiendas cuando se siente ansiosa, triste, deprimida y sola. Entonces compra, compra y sigue comprando cosas que no necesita, que ya tiene, o que resultan excesivas. Si comprar requiere cierta dosis de inconciencia, tiene que ver con un ego al que necesitamos alimentar. Sabernos importantes, que somos alguien, que elegimos libremente, que asumimos nuestro gran poder con solo firmar.
En el mundo globalizado que habitamos somos equis y al parecer dejamos de serlo cuando un vendedor nos llama por nuestro nombre y apellido, salimos del anonimato para surgir como un don Enrique o Doctor Ruvalcaba, o Licenciado fulano. Nuestra hambre de pertenencia entra en escena, aunque esa necesidad de encajar en una sociedad post moderna nos obligue a acumular cosas.
Que saciamos cuando compramos? El sentirnos separados de los demás? El querer llenar uno o varios vacíos en lo más profundo de nuestro ser? El creer que al darnos nos estamos amando porque así dice el eslogan” “porque te lo mereces”, creer que lo adquirido nos vuelve interesantes, más populares, más guapos, atractivos y modernos?
Desear y necesitar no es igual, sin embargo frecuentemente decimos voy a tal o cual tienda porque necesito un vestido, como si tuviésemos una carencia. Nuestros deseos toman las riendas de muchas decisiones, porque lo hacemos desde nuestra esfera emocional.
Sin embargo cuando compramos algo, más bien estamos pagando por intangibles como son la belleza, la inteligencia, la pertenencia, el poder, la autenticidad y muchos otros más. Finalmente el comprar significa un estilo de vida.

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Para April Lane Bénson experta en el tema: “Tener más cosas no significa ser más feliz, sino ir más pesado. Lo que consumimos termina consumiéndonos”.
Es en la década de los noventa cuando la escritora Guadalupe Loaeza en sus libros: las niñas bien, las reinas de Polanco, Debo luego sufro y otros más, hace un análisis concienzudo sobre este fenómeno del consumo en todos sus niveles: no solo de cosas, también de diversión, de ocio, tiempo libre, de lugares donde se exhiben los bienes que dan estatus tales como son: salas de espectáculos, clubes, restaurantes, y todos aquellos donde transcurre la vida de una burguesía que nuestra querida escritora retrata con sentido del humor ameno e ingenioso. He aquí un párrafo en la presentación de Debo luego sufro: ” Guadalupe Loaeza ha creado personajes que les aqueja un mal tipificado por los psiquiatras como trastorno del control de los impulsos: compulsive shopping; buscan mediante las compras, subsanar carencias esenciales: la falta de un sentido concreto para sus vidas, de un auténtico conocimiento de quienes son y quienes les rodean. Pero esta es una conducta contraproducente. A las aflicciones radicales por el destino de la existencia, se suma el horror de los vauchers, de las fechas límite, de ser fichado en la versión moderna del Santo Oficio; El Buro Nacional de crédito”. (1)
“La era del vacío significa, en lo más profundo, la derrota de las grandes ideologías, de la historia, y al mismo tiempo, el advenimiento de un nuevo individualismo, marcado por el culto de la autonomía individual del cuerpo, por el culto del placer. Este proceso tiene como resultado un fenómeno de ansiedad y de comunicación de esa ansiedad. Esta nueva faceta del individualismo continúa desde hace varias décadas porque la sociedad de consumo y la comunicación se desarrolla siempre y cuando las grandes ideologías ya no pueden regresar. Vivimos una época marcada por el derrumbe de las grandes ideologías y las tradiciones, . Ya no existe el orden social y religioso que lo guiaba y que, de cierta manera le ayudaba a vivir”.(2)

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CAMINO A LA SABIDURIA

 

Proposito de vida

Es en la madurez cuando muchas personas adultas volvemos a examinar las decisiones tomadas en años anteriores y los logros que hemos obtenido respecto a nuestra intimidad, paternidad o maternidad y profesión.

Un individuo maduro se distingue por el control que logra de su vida emocional, y gracias a esto puede afrontar los problemas de la vida con mayor seguridad y serenidad.

Es la madurez una etapa marcada por la transición hacia la senectud en la cual los adultos maduros deben afrontar y ajustarse a cambios principalmente en las relaciones familiares, de pareja, sociales y laborales, así como a los cambios fisiológicos propios. Es importante señalar la necesidad de aportar importantes contribuciones a distintas generaciones y a la sociedad en general.

Desarrollamos generatividad esto es desear legar algo a nuestro mundo, en recompensa por todo lo que hemos recibido a cambio. Puede ser: servir a los demás, ser útiles o dar sin esperar algo a a cambio.

 

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Los 60 años puede ser una época muy interesante en la vida de una persona, un caudal de alternativas aparecen y la vida se vuelve más fluída.Podemos emplear el tiempo en solo aquello que nos deleita, en aquello que resulta fascinante o apasionante. Puesto que ya no hay que dar cuentas a nadie, ya no hay que quedar bien, ya no hay que demostrarles a los demás que tan capaces somos .Es una época en donde se exploran nuevas opciones tanto en talentos, como en aptitudes y en valores, se intenta consolidar lo que ya se tiene e integrar un abanico de posibilidades en todos los rangos. Realizar cosas que en verdad nos agradan nos regresan a un tiempo lejano, el de la niñez, donde deseábamos jugar, dibujar, estar con otros niños, correr, saltar, hacer travesuras, llenarnos los bolsillos de guijarros, cantar, y nunca cansarnos de estar haciendo algo. Es este tiempo donde podemos reivindicar muchos anhelos, fantasías, sueños que permanecen por ahí guardados. Arriesgarnos a perseguir nuestros sueños, y para ello debemos tener el valor de rescatarlos como algo muy valioso, esto es sin juzgarlos.

Con más experiencia y más sabiduría,  se puede disfrutar mejor los días que vienenSe siente muy cerca la anhelada tranquilidad: uno se acostumbra a la jubilación y se tienen muchos amigos. “Hay mucha más ‘compinchería’.

Ya pensionadas, hay tiempo y ahorros”, comenta Isabel Londoño, ‘coach’ y directora de la Fundación Mujeres por Colombia. Algo particular de las sesenteras de ahora es que no se sienten viejas. “Antes se ‘deterioraban’ más, lucían más aseñoradas”, dice la psicóloga María Elena López. “Ahora tienen mucha energía y entusiasmo”

He aquí una serie de cosas que se pueden intentar: Viajar, aprender nuevas cosas, conocer nuevos amigos, cuidar la salud, arriesgarse, tener un reto, vivir el amor, servir a los otros, perdonar y mantener la fe por mencionar solo algunos.

UNA SOLA VIDA

Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante

que el que viví hasta ahora.

Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada

Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.

No tolero a manipuladores y oportunistas.

Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa….

Sin muchos dulces en el paquete….

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.

Que sepa reír de sus errores

Que no envanezca con sus triunfos.

Que no se considere electa, antes de hora

Que no huya de sus responsabilidades.

Que defienda, la dignidad humana.

Y que desee tan solo andar del lado de la verdad y la honradez

Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…

Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Si…tengo prisa por vivir con la intensidad que solo la madurez puede dar

Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…..

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia

Tenemos dos vidas, y la segunda comienza cuando te das cuenta que solo tienes una.

Mario Andrade, poeta brasileño

 

 

 

 

Lo que el dinero no puede comprar

 

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El dinero por sí mismo no hace que la gente nos ame, tampoco nos hace simpáticos o agradables, no puede comprar: amistad, dignidad, alegría, salud, felicidad, integridad, paciencia, humildad, sabiduría y muchos otros valores más. Ya que estos provienen de nuestro espíritu así como del nivel de conciencia que hemos logrado. Quizá aquí es donde podemos decir que hay personas que han estado tan ocupadas gastando su dinero que no han tenido tiempo de desarrollar estos valores que antes mencionados, arrastrando consigo un nivel mayor de pobreza en todas las esferas de su vida.

 Nuestra relación con el dinero está condicionada con la forma en que nuestros padres lo hicieron. Si hubo una relación de carencia o lo fue de abundancia ello se reflejará en el valor que le asignamos a lo material. Tener una relación sana con el dinero nos permite muchas libertades.Pero si nuestro apego a el se vuelve excesivo terminamos esclavizados a posesiones y a cosas.

El dinero sirve para gastos de supervivencia : comida, techo, ropa, en primer lugar, también para darnos comodidad, sirve entre muchas cosas para hacernos la vida más ligera, para darnos gustos, satisfacciones y caprichos. Pero no puede darnos todo, adjudicarle todo el valor a este elemento no hace bien a nadie. Por ejemplo el dinero me da la posibilidad de inscribirme en un gimnasio, no así las ganas, la persistencia y la fuerza de voluntad para ejercitar mi cuerpo, moldearlo y mantenerlo en forma. El dinero no compra carácter ni fuerza de voluntad, no compra persistencia, ni interés, tampoco motivación o placer por realizar algo. Me da la posibilidad de comprar ropa cara, perfumes, cosméticos, accesorios, alhajas, pero no así el que al portarlos yo me vea bien y además me sienta cómoda confiada, y plena. El dinero me abre infinidad de posibilidades; da vuelo a mis fantasías, anhelos, pone de relieve mis carencias y me enfrenta con mi ego. Claro que si porque mucho de lo que yo haga con el dinero va a ser para encajar, para quedar bien, para sorprender, para competir con gente que alguna vez me trató con desdén. Le doy gusto a mi ego en este mano a mano con la vida, con todo lo que me ha hecho sentir inferior o insuficiente. El dinero me permite jugar muchos juegos que en algún momento se convierten en trampas que la vida moderna enarbola como éxito.

Nuestra relación con el dinero puede ser fluida, podemos si queremos aprender a darle su justo valor sin esperar de él magia, ni milagros, ya que tampoco es responsable de nuestro crecimiento emocional, moral o espiritual. Si hemos logrado resolver las necesidades de subsistencia entonces podemos aprovecharlo con sensatez para crecer más en aquellas áreas de nuestra vida que permanecen incompletas. Como pueden ser mayor preparación académica, mayor salud física y emocional, mayor sentido de vida, mayor participación social y un sinfín de proyectos.

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ERRORES MAESTROS

 

 

desaprobacion-parental-300x223Demasiada gente en el mundo se debaten entre lo que deberían ser y lo que son, agobiadas por no ser psicológicamente ejemplares, ni emocionalmente perfectas.
Dividir al mundo entre perdedores y ganadores resulta una agresión que proviene de aquellos que están a favor del desempeño extremo. La premisa es: “si quiere ser una persona valiosa, jamás debes perder”. Esto es que en ningún momento de nuestra vida enfrentemos algún fracaso. Pero si nuestra vida es un proceso de aprendizaje por ensayo y error, el equivocarse, permanece latente para surgir en cualquier momento, existe como posibilidad de: enfrentar pérdidas, altibajos, estancamiento, y un sinfín de acontecimientos que se aproximen a la derrota. A quien no le ha ido mal alguna vez? Y los más beneficiados de estas experiencias son quienes lo ven como aprendizaje, encontrando estrategias para no fallar en la próxima vez

QUÉ REALMENTE ES UN ERROR?

Un error no es….

  • Una señal de valor personal.
  • Una razón para que te agredas severamente.
  • El motivo de que te paralices y vivas con tensión
  • La justificante de que te etiquetes como mala persona
  • Algo por lo que debas pagar reiteradamente.
  • Algo que te exijas nunca volver a cometer.
  • Algo con lo que vivas obsesionado, rumiándolo una y otra vez.
  • Algo que te impida hacer las cosas mejor el día de hoy.
  • Algo que deba ocultarse y no resolverse abiertamente
  • Algo necesariamente indeseable.

 

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  • Parte del proceso de vivir y desarrollarse
  • Información valiosa de cómo no funcionan las cosas, lo cual nos acerca a ver como si funcionan, siempre y cuando persistamos en la búsqueda.
  • Dimensionando sus alcances es una señal que permite prever un sinnúmero de desastres mayores.
  • Una brújula, mapa, guía que nos orienta.
  • Pieza única de aprendizaje.
  • Algo que nos permite movimiento y espontaneidad para desempeñarnos con mayor eficacia.
  • La oportunidad para expandir la conciencia.
  • Un acto inconveniente para algo, pero solamente para ese algo
  • Un hecho con consecuencias de las cuales somos responsables.
  • Experiencias que todos nos suceden incluyendo expertos en el área
  • Un hecho después del cual descubrimos hay diversas formas de actuar pero la nuestra depende de: hábitos ya formados, errores de cálculo, conflictos de necesidades, inexperiencia, olvido, etc.

Según Walter Riso el mandato irracional perfeccionista “si quieres ser una persona realizada debes ser el mejor cueste lo que cueste”

También señala más catastrófico para la salud mental, imposible. En términos competitivos ser el mejor significa ser el sobresaliente, el adelantado, el triunfador o el que ha logrado hacer del prestigio el poder y la posición una forma de vida, así vaya de la mano del estrés, la ansiedad o la ambición salvaje con nuestros iguales, no importa el costo, ganar es lo que vale. Sin embargo “ser el mejor” no garantiza ni bienestar, ni felicidad.

Si en vez de querer ir con la manada, nos detenemos a reflexionar y nos damos cuenta de; que la vida saludable se acompaña de la sencillez, en esforzarse sin ansiedad, inducidos por la pasión y el entusiasmo.

Reconocer nuestro derecho a equivocarnos; a tener tiempo de ocio, a hacer las cosas a nuestro ritmo que puede ser lento, a no seguirle el juego a la competencia, y por supuesto también   el preferir dejarnos llevar por el proceso, en lugar de ir solo por resultados. El propósito es alejarnos de la idea perfeccionista de ser los mejores y en su lugar apuntamos a un crecimiento personal sostenible.

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Quién manda en nosotros?

 

 

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Hasta que apareció la televisión y se popularizo, casi toda la gente se daba la oportunidad de interactuar: se reunía, había  convivencias y fiestas donde abundaba  el dialogo, las sobremesas eran  indispensables pues ahí se revisaba el acontecer de cada día, padres, hijos, abuelos estaban enterados de las vicisitudes que a cada elemento de la familia le sucedían.

Pero llegó  un día  en que la televisión se apoderó del mejor lugar de cada casa, recibiendo horas incontables de atención y de sometimiento. Los niños y adultos empezaron a reñir para ver quien conquistaba su programa preferido ya sea a base de fuerza, de negociación y muchas otras de la imposición. Cada alcoba  debería estar muy bien equipada con una televisión para poder verla a libre demanda.

Hemos cedido nuestro poder a un aparato que durante horas y horas adoctrina, controla, manipula, contamina y determina sobre nuestra vida y la de todos: sus gustos, creencias, preferencias y deseos, pues nos va moldeando según los intereses de las élites de poder

Cómo se informa la gente en México?
80% televisión; 12% radio; 6% periódicos y 2% internet

Como somos manipulados y adoctrinados por este aparato?

 

 
“Día a día la tv. inculca en los niños y jóvenes una visión de la vida carente de sentido humano y de los ideales que supuestamente deben guiar la educación, pues impone  formas de vida de otras culturas:  en especial la norteamericana, por ejemplo se moldea la sexualidad induciendo a buscar satisfacción sexual sin reflexionar en sus responsabilidad; se infunde persistentemente la idea de que el éxito depende del consumo y de que siempre es más fuerte el que triunfa, además se promueve una idea de felicidad basada en  valores egoístas sin referencia a la solidaridad con los demás”

Y es que el televidente acepta pasivamente todos los mensajes que recibe, hay quienes  las consideran una autoridad, y que todo lo que ahí sucede es digno de imitar y repetir.
“La violencia televisiva debe ser considerada tan nociva como la que ocurre en el hogar, sus efectos sobre los sentimientos y el carácter de los niños son semejantes al ambiente de un hogar violento. Según las estadísticas en siete de cada diez hogares hay violencia, pero si tomamos en cuenta este dato, se incrementa a diez de cada diez, pues habrá familias que no pelean pero sí consumen violencia cotidianamente a través de la televisión
Esta violencia inculcada desde la televisión hace creer que el más fuerte tiene la razón, de que hay que despreciar al débil y se vale ser cruel”.

Demasiados anti-valores se originan en telenovelas, series y películas donde no se cuida el lenguaje y mucho menos el mensaje que se proyecta.
La exposición continua a la violencia televisiva  provoca estados de ansiedad, miedo  suspicacia y psicastenia entre otros daños a la mente. Estos estados alterados de conciencia mal gestionados son responsables de trastornos de alimentación, miedos imaginarios, violencia y muchos de los problemas mentales con los que el mexicano debe lidiar.
Las telenovelas moldean las aspiraciones del observador, acostumbrándonos a un lenguaje vulgar, simplón, falto de ética que ridiculiza y avergüenza el mal uso que se hace de nuestro idioma.
“La educación sentimental y de valores de muchas generaciones de mexicanos sucedió mientras fuimos abandonados y entregados a la televisión comercial.”
Amamos como sucede en las telenovelas, comemos lo que la tele ofrece, nos vestimos, divertimos, peleamos y soñamos de acuerdo a los modelos ofrecidos a través de estos medios, son formas de vida que aceptamos sin jamás cuestionarnos: porque hay que festejar el 14 de febrero, el 10 de mayo, la navidad, el buen fin? Todo está perfectamente organizado, programado y  aceptado por una gran masa que día  a día, pierde su identidad, sus valores, sentido de pertenencia, tradiciones, nacionalismo. Nos movemos en lo que la mayoría hace, nos dejamos llevar sin oponer resistencia, vamos siendo devorados por ese gran monstruo que es la globalización. Y con ello renunciamos a nuestra hermosa, vasta y magnifica herencia cultural, el mayor y mejor patrimonio que nuestro país nos ha otorgado.

José Agustín Pérez Pacheco, Televisión, Internet, Celular y Video Juegos más buenos que malos o más malos que buenos Puebla.Méx.2013.

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EN QUE HAN CAMBIADO LAS FAMILIAS MODERNAS?

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Mucho se dice de que la familia ha cambiado y que su función social se ha ido perdiendo,  que las familias ya no son como antes……que las problemáticas de valores y vacío existencial se originan precisamente en esta institución debilitada en sus cimientos, así también en el tipo de individuos que moldea, carentes de herramientas para enfrentar su existencia  así también para construir un mundo mejor

Concepto de familia. “Es la unión de personas que comparten un proyecto vital de existencia en común, que se quiere duradero, en el que se generan  fuertes sentimientos de pertenencia a dicho grupo, existe un compromiso personal entre sus miembros y establecen ciertas relaciones de intimidad, reciprocidad y dependencia” (Espinal 2002)

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Funciones de la familia. La familia tiene como objetivo la construcción de personas adultas con autoestima y sentido de sí mismo, es un escenario de preparación para afrontar retos y asumir responsabilidades y compromisos orientados hacia la dimensión productiva y la plena realización. Es el territorio de encuentro intergeneracional donde los adultos amplían su horizonte y se construye el puente entre el pasado y el futuro, es una red de apoyo social para las distintas transiciones del adulto”(Espinal 2002)

Nuestros padres nos enseñaron valores, nos mostraron la diferencia entre lo bueno y lo malo, nos castigaron cuando lo consideraron pertinente, usaron su intuición para guiarnos y nunca tuvieron miedo de dañarnos. Claro que después aparecieron los derechos humanos y un hijo podía demandar a sus padres si estaba siendo objeto de abuso, aunque definir a este último llevaría páginas enteras, pues ciertamente la línea que separa al abuso de la aplicación de normas a veces rígidas es tan delgada que no se sabe cuál es el límite, lo que lleva a demasiadas confusiones e interpretaciones según convenga.

Ante el temor a ser juzgados como padres abusivos estos ceden su autoridad a los medios de comunicación, a los amigos y a todo contexto en el que los hijos reciban alguna influencia. Aunado a esto la mujer debe salir mayor tiempo del hogar para ir a trabajar, estudiar y  prepararse, permitiendo que la familia se equilibre de otras maneras y  dejando con ello sin la brújula con la que la embarcación que contiene a la familia se iba orientando.

Después se puso de moda no ser autoritario, ya que se le marcaba a este tipo de padres como poco modernos, cerrados, duros e inhumanos, por ello para ir con el modernismo los padres decidieron un tipo de liderazgo con sus hijos tipo lazer faire esto es dejarlos que hagan lo que quieran, cero reglas, cero castigos, muchos regalos, nulo compromiso. Esto es crear seres sin carácter, sin retos, sin tolerancia a la frustración pues tienen la vida resuelta, para que esforzarse? Si observamos son dos  extremos donde las consecuencias se han dejado sentir. Un niño y  un adolescente lo son y seguirán siendo aquí y en cualquier parte. Los cuales necesitan guía y  acompañamiento. Por más que los adolescentes aparenten indiferencia hacia el adulto además de autosuficiencia: está máscara que usan es para llamar la atención, ya que necesitan ser vistos y  escuchados y poder brindarles línea para caminar. Este muchacho que se estrena en su toma de decisiones, que se va a tropezar infinidad de veces, que la inseguridad e incertidumbre serán sus antenas para conectarse con la realidad, necesita quien lo acompañe, sin juzgarlo, sin entrometerse, sin condicionamientos.

Entre las cosas que se han perdido más y que sería bueno recuperar es el diálogo, las familias de ahora ya no platican, ya no hacen sobremesa, ya no se cuentan sus cosas, ni se involucran con lo que le sucede a cada uno.

Los padres tienen una responsabilidad directa sobre la socialización de sus hijos, en la cual además de promover valores  al interior de la misma también deben ser observadores críticos de los nuevos valores  que los amigos y la televisión imponen.

Padres ausentes, aturdidos con trabajo, obligaciones y necesidad de sobrevivir que pueden si lo desean aprender a organizarse para tener encuentros con sus hijos donde intercambiar ideas, proponer, solucionar, identificar áreas de conflicto, o de afinidad.

Mirarse, tocarse, saberse, apoyarse, reconocerse, ahora que están juntos pues en algún momento empezarán a separarse.

Dar herramientas para enfrentar el mundo es una de las prioridades de la familia, esto es colaborar a que nuestros hijos sean independientes, autosuficientes, que tomen sus decisiones, que toleren la frustración, que se conozcan, que maduren, que gestionen sus conflictos, que decidan su vida. Y que estemos siempre ahí dispuestos a acompañarlos, apoyarlos y amarlos incondicionalmente.

Que debilita a una familia?  El no conocernos, creer que porque nos queremos, debemos adivinar lo que pensamos, sentimos o deseamos, una convivencia deficiente, no tener una comunicación amorosa, cara a cara, empática y  con el corazón. El no involucrarse con las tareas, proyectos y acuerdos que deberían pactarse entre todos. La desconfianza, el autoritarismo o la apatía, así también el aislamiento,  y la falta de afecto, el no mirarse, el no dedicar tiempos para compartir. El no ser considerado o atento. El pretender que me den sin dar yo nada.

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La familia se autogobierna por reglas que le permiten desarrollar su proceso de relación, estas reglas se aprenden  y asimilan por ensayo y error hasta llegar a la estabilidad en la formación de la unidad sistémica.

La reciprocidad es lo que define la armonía entre los miembros de una pareja, y facilita que haya un intercambio equitativo de comportamientos y comunicación pues normalmente se recibe en la misma la proporción.

El amor se constituye en una condición necesaria para mantener unida a la pareja,  así mismo se asocia a la relación de amor la estabilidad y la satisfacción que de ella emanan y que derivan en la construcción de la identidad,  misma  que se elabora con el sentimiento, pertenencia y compromiso.

La vida familiar requiere respuestas nuevas en cada fase del proceso, de ahí que la apertura a una buena comunicación y una base de flexibilidad para el diálogo son también requisitos indispensables para ir adaptándose a los cambios continuos que la vida trae consigo a lo largo de todo el ciclo de vida familiar.

Como saber si estamos siendo padres competentes?

Ambos términos satisfacción y bienestar hacen referencia al principio de funcionalidad, cuya manifestación indica que quienes  componen una familia se sienten a gusto y se mantienen en colaboración unos con otros.

“Algunos estudios realizados entre parejas  que dicen sentirse satisfechas han demostrado que estas mismas viven un fuerte sentido de unidad conyugal; porque cuentan con el otro y hay solidaridad frente a las dificultades y a las caídas personales, comparten la intimidad y se conocen profundamente el uno al otro: hay ternura, apertura entrega y recepción en un clima de confianza y viven la experiencia de ser comprendidos ; son relaciones marcadas por la valoración de sí mismo y por el respeto del otro, en las que cada uno vive en libertad y otorga libertad; es decir, son parejas en las cuales no existe temor, inseguridad, opresión o dependencia; hay metas, intereses y proyectos en común, que comparten las decisiones y las responsabilidades cotidianas, y en las cuales la espiritualidad se hace vida”.(Elsner 2001)

Una familia se construye, entre todos los que pertenecemos podemos darle cimientos y estructura fuertes, si estamos conscientes del poder que tiene para nuestro desarrollo en todos aspectos, Hacerla crecer, madurar, dar frutos es trabajo de todos, cada uno de nosotros tiene talentos, saberes y formas que sumadas pueden convertirla en algo divertido, armónico, y con gran capacidad de resiliencia. Pero si pensamos que es la suerte la que determina en qué tipo de familia nos tocó vivir, entonces conformémonos con ser parientes nada más.

Bibliografía

Alberoni. Francesco. El misterio del enamoramiento, Gedisa, España, 2004

Bucay Jorge. Amarse con los ojos abiertos, Océano, México,2008

Elsner. Montero. Reyes. Zegers, La familia: Una aventura, Alfaomega, México, 2001

Espinal Durán Isabel. Tesis “Estudio comparativo entre familias dominicanas y españolas con hijos en educación infantil, basado en las dimensiones de estilo educativo y competencia” Universidad de Valencia, España, 2002

Erickson Eric. Identidad, juventud y crisis, Paidós, Buenos Aires 1980

 Satir Virginia. Nuevas relaciones humanas en el núcleo familiar, Pax México, 2002

 

 

 

 

HEDONISMO=FELICIDAD

Hedonismo.-m. doctrina que considera el placer como único fin de la vida”

“Felicidad.-estado de ánimo de quien tiene lo que desea o algo que le proporciona satisfacción o alegría completa, satisfacción, contento”

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Estamos tan acomodados a nuestra vida moderna que no nos cuestionamos los indicadores del mundo del consumo para ser felices.  Así por ejemplo una persona que está al corriente de espectáculos, nuevos restaurantes, plazas comerciales, tiendas y lugares comunes se dice que es moderna, versátil y por supuesto feliz.

Y es obvio que si esta  época es de intercambio de dinero por mercancías y  producción a gran escala de cosas (la mayoría innecesarias) es muy difícil sustraerse a tenerlas.  Es más el día que nos abstenemos de algo, hasta nos  sentimos tristes,  pues en este gran monstruo de la mercadotecnia nos hace creer que la felicidad se compra y que los placeres constituyen la felicidad. Esta misma ataca de forma repetitiva a nuestros egos y  ha logrado convencernos que tener cosas es la fórmula para estar superbién.

También se ha confundido la diversión con la felicidad .Creemos que entre más divertida sea nuestra vida, mayor es la felicidad. Algunos estudiosos de la mercadotecnia  aseguran  que aquellos que más consumen diversión creen ser más felices.

Estar durante el día en varios lugares de consumo es sinónimo de éxito. Si no me muevo, no salgo, no voy, no compro, no me incluyo en la masa amorfa que vive para comprar entonces soy un anticuado, pasado de moda, amargado. La mayoría cree que la felicidad proviene de afuera no de adentro. Entonces dedican la mayor parte de su tiempo a planear, esto es vivir en el futuro, la siguiente fiesta, cumpleaños, idas a la playa, e invierten mucho presupuesto para destacar y dejar con el ojo cuadrado a quienes  vean a través de fotos o asistan personalmente a los mencionados eventos. Es increíble la cantidad de cosas de las que depende mi popularidad: el acaparar la atención, ese despertar la envidia de los demás, o bien su admiración, publicarlo inmediatamente en mi muro y en retribución es la dosis de satisfacción que me dará felicidad, o más bien que la mayoría  creen que les hace felices.

Otras cosas a las que se les adjudica demasiada felicidad es el portar marcas, en la ropa, calzado, accesorios, alhajas, bolsas, perfumes etc. No basta con andar bien vestido, ser pulcro sino además traer lo que está de moda y que haya costado mucho, pues la marca lo vale, y  que no decir del celular,  muchos niños y  jovencitos exigen a sus padres aparatos sofisticados solo por el hecho de que en su clase hay competencia para ver quien se compra el más caro.

Gran culto al hedonismo, buscar saciar comiendo, bebiendo, comprando, en espectáculos etc. etc.

Se nos inculca una forma de vida, una forma de pasar el tiempo, de gozar y de ser feliz. Lo curioso es que habiendo comprado descubrimos que nos  seguimos sintiendo incompletos, vacíos, con demasiadas carencias.

Si le sigo apostando a tener cosas para sentirme completo,  conectado y  en sincronía, me voy a frustrar, esto pasa porque siempre habrá cosas fuera de mi alcance, nuevas modas que van saliendo y de las cuales creo que depende mi felicidad.

Sospecho  que hay bastante gente que no se la cree al sistema, pues está consciente de que la felicidad se edifica, se construye día con día a través de la forma en que existimos en el mundo  aún mejor,   que perseguimos diferentes formas de soñar y de existir  para estar bien con nosotros mismos. Comer y lamer una paleta embarrándome la ropa, masticar mis alimentos, acariciar a mi mascota, llenarse los sentidos con  frutas y verduras en el mercado, inundarse de aromas, quedarse quietecito sintiendo la respiración no existen  como acontecimientos importantes en las guías para ser felices.

Soy una persona, un ser humano, unido a los demás aunque no me dé cuenta  y lo que mejor puede rescatarme es mi amor por mí y por la humanidad. Sentir que valgo por el solo hecho de existir, que mi vida tiene un sentido, que no estoy aquí solo para tomar, recibir, sino también para dar, para legarle algo al mundo. Esa  contribución que el mundo necesita de mí, mi gota de agua en el océano tiene que ver con hacer lo que más me gusta, lo que me apasiona, lo que más disfruto realizar, eso que haría aunque no me paguen.

La felicidad tiene que ver con nuestro ser, con la parte esencial de nosotros, donde reside la paz, la armonía, la ausencia de deseos, es mirarme desde fuera y sentirme conectado con el universo, con el infinito. En ese lugar donde no hay necesidad de nada y veo el mundo con amor, comprendo mi papel dentro de él y me siento integrado con el género humano y al hacerlo entro en mi propia divinidad

. Diccionario enciclopédico para el siglo xx

Woman stretching on rock against cloudy sky

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