PERVERSIONES EN LAS RELACIONES DE PAREJA


Cuando tu mi cónyuge, compañero o pareja me das dinero para el gasto, te haces cargo de las cuentas, resuelves las descomposturas de: plomería, carpintería, herrería y otros más. Cuando reparas el auto y recurro a ti para que me saques de cualquier imprevisto, cuando me llevas a cenar, cuando me dejas la última palabra en cualquier decisión, cuando procuras mi satisfacción sexual por encima de la tuya. Cuando no paro de hablar y no dices nada, Yo asumo que estas todas son tus obligaciones en tu papel de hombre, de proveedor, de jefe de familia, que todo es parte de tu rol y nunca te hago un reconocimiento de lo bien que haces las cosas, de tu mejor intención de que yo esté contenta, de que nuestros hijos no carezcan de nada, pero jamás me pregunto ni te pregunto cómo estás? ¿Cómo te sientes contigo, con tu trabajo, con nosotros?….tampoco te digo cuánto me gustas, ni lo bien que me hacen tus cuidados, tu ternura, tu protección, tu sonrisas, tus silencios y me guardo muchas cosas porque tengo la creencia de que eso no se debe decir, a lo mejor tu lo adivinas y eso basta. Pido, vuelvo a pedir, nunca estoy satisfecha, te extorsiono de mil maneras, siempre quiero más, tu eres mi cajero automático, mi chequera, soy un barril sin fondo, para eso te tengo, no quiero saber que tienes que hacer para traer dinero a la casa, o si tienes que doblar turno, pedir prestado, y aparte de todo llegas a casa y pongo cara de sargento, si estoy viendo mi serie preferida ni siquiera me levanto para darte un beso, una sonrisa, un apapacho, es más te digo “sírvete de cenar ahí hay”.Y si además deseas que tengamos relaciones íntimas me invento un dolor de cabeza y mil patrañas más.

Nuestras relaciones de pareja parecieran ser de amor-odio, Nos percibimos como enemigos, siempre a la defensiva, esperando zarpazos, arañazos y puñaladas por la espalda.
¿De dónde proviene esta forma de relacionarnos?
Proviene de nuestro trans-generacional femenino, subyacen en nuestra memoria las historias de ultraje, de abuso sexual, de ser tratadas como animales, de las épocas en que las mujeres solo servían para hacerles hijos, para usarlas, para dominarlas, maltratarlas, matarlas. Memorias que necesitamos reconocer, identificar y sanar. Memorias que se deben romper y con ello frenar en nuestra historia actual para dejar de repetirlas. Demasiadas mujeres no están conscientes de cómo provocan la parte instintiva de su pareja ya sea con actitudes: manipuladoras, chantajistas, de menosprecio. De sometimiento, de abuso y muchas otras más.
Después pasan a jugar el rol de víctima, incapaces de reconocer a la “perra” que traen adentro y que se asoma de vez en vez para corromper la relación.
Existe una parte sabia en cada mujer, que necesita ser despertada y alimentada, que necesita ser nutrida para después empoderarla y poner en alto las mejores cualidades femeninas como son el amor, la ternura, la empatía, la confianza, la protección, la alegría, la tolerancia etc. porque de tanto defendernos de los hombres, de tanta competencia con ellos no nos hemos dado la oportunidad de convertirnos en adultas positivas dispuestas a propiciar relaciones más igualitarias, más generosas, más amorosas, relaciones que nos llenen el corazón y permitan evolucionar de forma individual, de pareja como familias y como sociedad.

Lo que nos choca, nos checa

<A veces desconfiamos hasta de nuestra sombra>

<No se despega de ella parece su sombra>

En el vocabulario popular la sombra es eso que proyectamos como efecto del contraste entre la luz y la oscuridad

 

La sombra es una de nuestras polaridades ya que somos  seres divididos. Tiene que ver con  la proyección de aspectos que admiro o rechazo en los demás, pero no puedo reconocer en mí. Para Jung es la suma de facetas que no reconozco en mí, Pero además me crean conflicto.

Todo aquello que resalta en los demás, lo que admiro, lo que critico, lo que me causa molestia, lo que juzgo como bueno, malo, aceptable, feo, grotesco, hermoso, etc. todo eso está contenido en mi sombra.

Todos los demás están ahí para reflejarme, mi pareja, mis amigos, mis compañeros son mi sombra: cuando yo me doy cuenta del mundo puedo percibirlo de una  forma específica me hago una descripción, de acuerdo con lo que me está pasando, con mis expectativas, valores, creencias, es a lo que llamo mi realidad. Mi realidad esa que existe solo para mí porque no es la realidad de los demás.

A veces la sombra y el exterior son lo mismo, si puedo reconocer mis proyecciones tal vez logre un nivel de integración más completo . Nuestro entorno hace las veces de espejo. Ni mandamientos, ni leyes, ni moral conducen al hombre a la perfección,  solo el autoconocimiento nos vuelve más responsables. La sombra es el mayor enemigo del hombre, ahí se depositan las cualidades no desarrolladas porque se alimenta y  es más fuerte que todo.  Cualidades ocultas en la parte superior de mi sombra hacen que me enamore de aquel a quien le he proyectado eso que me gustaría ser, pero las de abajo que me molestan, , alteran y rechazo, ¡cuánto me cuesta aceptarlas.! Los amigos nos muestran lo que podemos hacer y nuestros enemigos lo que tenemos que hacer. Camino en elementos opuestos hasta que puedo integrarlos, reconozco mi maldad, fealdad, instinto, locura, torpeza. Todo en mi es doble, soy amor y odio, luz y obscuridad, tristeza y alegría. Cuando acojo mi dualidad es que reconozco que procedo de madre y padre, y puedo ver a ambos en una sola imagen no separados. Me permito ser mi padre y mi madre, todo el bagaje que cargo, se lo cedo a mi descendencia.

 De manera que hay momentos en que percibimos al mundo como una gran amenaza  que con su  gente   malvada  quisieran aniquilarnos, vemos allá afuera proyectado toda nuestra inseguridad, inconformidad , enojo, dolor,  tristeza, culpa, remordimiento,  desamor, lo que corresponde a la obscuridad. Todo aquello que creemos que no nos pertenece pues ha sido más fácil colgárselo a cualquiera que reconocerlo en nosotros mismos .Esto representa todas y cada una de las desintegraciones sufridas por  nuestro ser, debido a que hemos  renunciado a sentir, cuando no nos permitimos expresar todas y cada una de las emociones que tocan nuestro ser.

Hay otras donde todo se ilumina, todo es hermoso, divino, mágico, vibramos alto, en el amor, irradiamos luz y atraemos lo similar, es cuando mejores decisiones tomamos, cuando nos sentimos agradecidos con la vida, en esta fase estamos caminando hacia la luz, y podemos guiar a los demás, reconocemos la belleza, la benevolencia, la grandeza del mundo en que vivimos.

El instrumento del cambio es el cerebro, Si me permito estar atento a lo que percibo, si acepto mis juicios respecto a los demás, si me permito reconocer lo que me pertenece, si dejo de criticar y clasificar como bueno y malo puedo empezar a modificar mi cerebro, puedo trabajar con mi sombra para beneficiarme pues me conozco mejor. Al innovar se hago nuevas conexiones, cambia mi campo mórfico y atraigo personas y situaciones diferentes. Mi cuerpo es la historia. Sí tengo conciencia de que todo lo que veo afuera proviene de adentro de mí, que todo lo que desconozco de mi se revela en la gente que me rodea, si me cacho juzgando, criticando, persiguiendo todo aquello que no me gusta en mi pareja, amigos etc. entonces puedo saber mucho que desconozco de mi, puedo aceptarlo e integrarlo, convertirme en un ser más completo y agradecer al otro por haberme revelado todo esto que era desconocido por mí.tristeza

 

 

 

 

QUE QUIEREN LAS MUJERES?

 

libertad-igualdad-fraternidad-nueva-pieza-de-banksy-critica-el-uso-de-bombas-de-gas-contra-migrantes“Tradicionalmente se nos enseña que las mujeres no necesitamos el poder, el de los hombres .Se nos dice que nuestro poder es nuestro cuerpo, que atrae, seduce y finalmente procrea .Que nuestro carácter femenino es la otra fuente de poder, el poder de la dulzura, de la suavidad y de la ternura.” En Genero y Poder , Graciela Hierro,1991.

Ser mujer es una condición de vida donde casi todas las mujeres continuamos las tradiciones que nuestras generaciones familiares  han mantenido a lo largo del tiempo. Las antiguas amas de casa, esposas y madres lograban su autorrealización asumiendo estos  roles. Ser obediente, hacendosa, tierna, cariñosa, con sentido del humor, atenta y servicial eran solo algunos de los atributos deseables en “”una buena esposa”

Si una mujer llega a los veinticinco años y aún no tiene un anillo de compromiso empieza a ver con desesperación su situación, al parecer se está desviando de las expectativas familiares y sociales impuestas. A los treinta esta misma condición es lamentable, -empieza a ser urgente encontrar a alguien, aunque sea solo para procrear- sobre todo si pertenece a un matriarcado de madres solteras. Y una mujer a los cuarenta se ha convertido en el hazme-reír de aquellas que si lograron atrapar marido, una cuarentona cuyo destino es cuidar a los sobrinos para canalizar su instinto materno, buscar algún lugar en la iglesia, dar catecismo, hacer labor social, pues “’se quedó para vestir santos”.

Con el ingreso de la mujer al sistema productivo, a mediados del siglo pasado estas condiciones se transforman. y las exigencias del mercado laboral obligan a la mujer a responder con una adecuada preparación laboral, académica y a veces también política Cada día hay más mujeres estudiosas, empresarias, profesionistas exitosas que van conquistando lugares importantes en todos los ámbitos. Sin renunciar por ello a su rol de esposa y madre de familia. Pero el querer tenerlo todo, tiene un precio, y precisamente la renuncia a sí misma ha sido un resultado no previsto La mujer se debate entre la conquista de un lugar importante en el mercado laboral y el de ser una buena madre y esposa. Pero a veces debe elegir entre los dos.

“Gracias al trabajo la mujer ha franqueado en parte la distancia que la separaba del varón. Únicamente el  trabajo es el que puede garantizarle una libertad concreta. Tan pronto como deja de ser un parásito, el sistema fundado sobre su dependencia se derrumba. La maldición que pesa sobre la mujer vasalla consiste en que no le está permitido hacer nada; entones se obstina en la imposible persecución del ser a través del narcisismo, del amor, la religión; productora y activa reconquista su trascendencia; en sus proyectos se afirma concretamente como sujeto; por su relación con el fin que persigue, con el dinero y los derechos que se apropia, experimenta su responsabilidad” Beauvier Simone  El Segundo Sexo 2010

Es admirable todo lo que las mujeres hemos conseguido en relación a nuestros derechos sociales, laborales  y familiares, es innegable que hay una gran distancia entre las mujeres del siglo pasado y las de ahora, las luchas ,las batallas que se tuvieron que dar de frente a las instituciones dirigidas por  los hombres han dado resultados,- no siempre los mejores-.

Si ya no tenemos el poder de la seducción, ni el de la procreación como medios absolutos para nuestra auto-realización, y hemos dejado de ser dulces. Suaves y tiernas? Cuál es el poder que la mujer ostenta para ganarse un  lugar? Significa entonces que la mujer actual ha dejado su lugar de servidumbre doméstica  en un segundo plano,   para incorporarse de lleno al trabajo en  ámbitos de mayor trascendencia, de toma de decisiones, en esferas políticas,  de poder y  ser ella quien decida el rumbo de la sociedad a la que pertenece. Este es  nuestro  gran reto, ser merecedoras de las oportunidades que la vida moderna ofrece.

No es falta de libertad el problema de la mujer moderna, es que va hacer con los viejos estereotipos? Que va hacer con las creencias que arrastra desde tiempo inmemorial. Que va hacer para dejar de responder emocionalmente? Tendrá que madurar en muchos sentidos, crearse nuevos recursos, inventarse otras formas para negociar ante    todos los ardides usados en su contra para que regrese a casa .Pues en  teoría buscamos  igualdad, pero en los hechos nos  sometemos  y dependemos emocionalmente del hombre. Necesitamos la aprobación del esposo, de la familia y de la sociedad.

Que desean las mujeres modernas? Llegar tarde a casa, fumar, beber, asistir a fiestas, no pedir permiso, no dar cuenta de sus actos, gastar su dinero en sí mismas, es más ser ellas las que pagan a los hombres las bebidas y salidas, esto no es igualdad, más bien es competencia, es falta de respeto hacia sí mismas y  un poco de libertinaje. Esto significa que el sentido que dan a su liberación está en proporción directa a realizar cosas que hasta hace poco les estaban permitidas solo a los hombres

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Las mujeres que así se manifiestan además de estar empeñadas en demostrar su autosuficiencia y su dizque igualdad,  deberían prepararse más y mejor para tener relaciones satisfactorias consigo mismas para empezar, y después con los demás: relaciones que aporten equilibrio emocional, crecimiento, que contribuyan a un bienestar común: sean de solidaridad, amistad, empatía y compromiso.

 

El hombre al ser relegado del sistema familiar se le está separando, se le está dejando fuera, y para no crearse problemas prefiere claudicar, hacerse a un lado. El empoderamiento de las mujeres ha desarmado al hombre pero también le ha quitado la brújula que lo guiaba dentro del seno familiar.

Es así como la mujer va perdiendo al hombre, en ese desencuentro de sí misma, no solo no se halla, sino que ha perdido al marido, al amante, al amigo. Y quienes más dicen no necesitar de los hombres son las que más se han ensañado con ellos para discriminarlos.

Este empoderamiento del matriarcado moderno muy mal entendido  de ninguna manera es justo para  nadie: cabe reflexionar en donde se perdió el rumbo? que papeles podemos conservar y cuales proponer para equilibrar la vida en pareja? pues su deterioro nos sigue perdiendo a todos en todos los sentidos.

 

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Dibujo reproducción a lápiz de Carolyn Orozco de la pintura original de Cordelia Urueta |1908-1995 La voz 1958, Museo de Arte moderno.

 

TENER PALABRA INSPIRA CONFIANZA

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Pienso, digo y hago en el mismo sentido, convierto en acciones lo que creo,  cumplo mi palabra, me responsabilizo de lo que afirmo. No es posible que piense una cosa, diga otra y haga una diferente.
Aplicar el principio de congruencia en nuestras vidas nos libera de contradicciones.

Si nos permitimos actuar coherentemente, brindar confianza, sostener nuestra palabra,  nos convertimos en  personas  confiables.
De qué forma el ser humano vive tan disociado de sí mismo que puede funcionar en canales tan diferentes y muchas veces contradictorios?
Existe una conciencia interior que nos obliga a actuar conforme a nosotros mismos?

La mayoría de los seres humanos actuamos mediante automatismos que antagonizan entre si .Cuantos de nosotros nos consideramos buenas personas, aunque si somos profundos y nos cuestionamos la manera de aplicar dicho amor con los demás. Esto es si puedo aplicar valores de convivencia? aunque mentimos con frecuencia, prometemos y no cumplimos, difamamos a otras personas pues hablamos mal de ellas sin que tengamos pruebas, , pero me estaciono frente de la cochera del vecino y le obstruyo la entrada, cuando manejo jamás cede el paso y si me puede meter en la fila antes de los que están formados lo haré sin mayor remilgo. Si en determinado momento eres confrontado de acuerdo con todas estas acciones lo que vas a contestar es que así actúan todas las demás personas.

  Los medios de comunicación de manera contundente proponen; que para darnos un valor a nosotros y  a nuestro país tenemos que erradicar actitudes que nos degradan tales como:  dar mordidas, llegar tarde, no tener palabra ,ser incumplidos, romper las reglas, ser flojos, no tomarnos en serio lo que es importante, y en una palabra yo propondría ser congruentes.

Ciertamente la mayoría de la gente aplica aquello de que ‘”donde quiera que fueres has lo que vieres” y no reflexiona de donde salió tal o cual comportamiento, simplemente igual que el vecino, mi familia y hasta en la telenovela tomo mi ejemplo de conducta.

Necesito estar verdaderamente conectado conmigo mismo, con los valores que defiendo, con mis propósitos de vida, para comportarme coherentemente y dejar de hacer todo en automático, copiar lo que los demás hacer o bien ser reactivo, -como me haces te hago-, ser yo mismo desde lo que soy, grande o pequeño como yo    me defino, desde donde yo mismo me coloco y desde ahí hacerme responsable de todo lo que digo, y de todo lo que hago, revisando cuando algo no checa, de donde salió? De mis creencias, de mi cabeza obvio, pero quizá ni sabía que ahí estaba ahora que lo pienso.

Nosotros los dizque españoles modernos seguimos practicando una cultura patriarcal, violenta, incongruente y fraticida.  Observemos como nos  comportamos y como vivimos: llenos de complejos, de traumas, de prejuicios, mintiéndonos, robándonos, humillándonos, aprovechándonos de los más  débiles devaluando a los que logran superarse, burlándonos de las leyes. Cómo podemos evolucionar a relaciones más justas, a sociedades más humanas si arrastramos la abominable historia de nuestra colonización pero la ceñimos a una visión acomodaticia de los hechos que nos conformaron, esto es: confirmamos lo que actualmente somos justificados por el pasado.

Samuel Ramos (1951) En su ensayo “en torno a las ideas del mexicano” habla de un complejo de inferioridad que se traduce en “una susceptibilidad extraordinaria a la crítica mantenida a raya anticipándose a esgrimir la maledicencia contra el prójimo. Por la misma razón la autocrítica queda paralizada. Necesita convencerse que los otros son inferiores a él. No admite por tanto, superioridad ninguna y no conoce la veneración, el respeto, la disciplina. Es ingenioso para desvalorar al prójimo hasta el aniquilamiento.”

Para que yo pueda evolucionar, debo revisarme, darme cuenta en que estoy fallando e intentar corregir mis errores, tener el valor de reconocerme en mis acciones, dirigirlas y  transformarlas responsablemente.

A los hijos se les enseña con el ejemplo y cuando empiezan a elaborar un criterio propio, serán los primeros en cuestionarnos al respecto. Y no se vale responderles pues así es porque lo digo yo, o porque soy tu padre o madre. O porque así se ha practicado desde siempre. Dejamos de ser sus héroes y caemos al suelo hechos  añicos porque ahora nos ven tal como somos no es  de extrañar entonces que ahora nos falten al respeto, se burlen, nos griten y  dejen de  obedecer  pues no tenemos autoridad moral para corregirlos.

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