A la mujer le toca soltar y al hombre retener

En la relación hombre- mujer corresponde a cada uno desempeñar un papel que es el eje del éxito en el mantenimiento y consolidación de esta unión.
Al hombre le corresponde retener a su mujer y lo hace a través de la solidez de su amor, con demostraciones de afecto, ejercitando su rol de proveedor ya sea en lo económico, en lo afectivo y sexualmente, dando cuidados, protección, ternura y apoyo.
A la mujer le toca soltar, hacer sentir a su hombre la total libertad, …y cómo es esto? A base de confianza, las mujeres deben hacer sentir a su hombre que no es perseguido, ni acorralado, nada de estar pidiendo explicaciones por todo, ni pedir cuentas, tampoco interrogatorios de porqués? y a dónde vas? Al hombre le desagrada amenazado, cuanto más libre y a sus anchas se sienta más esta es la condición idónea para entregarse plenamente, solamente así está dispuesto a correr el riesgo de amar totalmente a una mujer y permitir que sea el amor quien tome las riendas en su relación..

En nuestro entorno observamos demasiadas relaciones tóxicas donde cada uno intenta someter al otro, a base de chantajes, de amenazas, de actitudes .Más bien parece que cuando inician una relación con otra persona estuviesen adquiriendo un cachorro del que son dueños y de aquí en adelante a exigirle que le bailen el son preferido. Son modelos que han perdido vigencia porque persiste la creencia de que una relación de dos es para competir, es para sojuzgar, es para ponerse encima del otro. Hoy por hoy la mayoría de personas buscan relaciones ligeras, sin complicaciones, donde pasarla bien y sin mayores compromisos u obligaciones.
La mujer verdaderamente libre es la mujer sabia, la mujer madura, que sabe lo que vale y merece, que reconoce en su hombre a un compañero en iguales condiciones, y que puede tratarlo desde su corazón con amor, consideración y empatía, cada uno es dueño de su vida, tiene planes individuales y planes de pareja, ambos se apoyan uno a otro en el logro de sus objetivos, animan y motivan para persistir, para enfocarse para lograr lo que más anhelan, miran en la misma dirección, se conocen, se admiran, hay atracción sexual y tienen planes en común. No se juran amor eterno, más bien se eligen cada día como compañeros de viaje, se comprometen en el trabajo arduo de mantener su relación en equilibrio, saludable, próspera, feliz. Las dificultades son oportunidades para crecer y aprender, existe la confianza, el apoyo, el entendimiento para que así sea, de tal manera que su vida en común es como una danza continua de celebración de regocijo porque están conscientes de la maravillosa oportunidad que la vida les brinda para crecer en plenitud, para hacerse más sabios, para enriquecerse emocionalmente. Tienen claro que la relación de pareja es un regalo divino, por tanto lo agradecen y celebran todo el tiempo.

MI LEGADO

Cuando mi cuerpo abandone la forma humana y retorne a mi hogar, habré evolucionado, habré concluido esos aprendizajes que motivaron mi llegada aquí.
Y me iré feliz de haber luchado toda mi vida por conseguirlos, uno de ellos: ser la mejor versión de mi misma.
El camino ha sido largo, incierto, obscuro, con peligros acechando por todos lados. He sabido lo que es la soledad pero también he logrado convertirla en mi mejor amiga.
He buscado los caminos más largos, los más sinuosos y muchas veces me he perdido, dando vueltas en círculo.
Ha sido a base de dolor que me he encontrado conmigo misma, he renunciado a ser espectadora de mi vida, he abandonado el papel de víctima para ponerme los trajes y sombreros ms elegantes en la certidumbre de que los merezco.
Hoy sé que la vida es un regalo, un bello regalo disfrazado de muchas formas, colores y ambientaciones.

Mi vida es la gran oportunidad de celebrar permanentemente el continuar en este plano rodeada de las personas que amo y que me aman.
Dando es como recibimos, iluminando a los demás es como nos convertimos en antorchas incandescentes.
Inspiradores de sueños, nuestro gran cometido, nuestro mejor legado: enseñar a volar, emprender el vuelo a otros confines, a otras galaxias.
Porque la vida no tiene límites, esos nos fueron impuestos desde afuera
En el encuentro con el amor de mi vida que soy yo misma, en mi emoción de vibrar muy alto, en el dar como ejercicio cotidiano, en todo esto radica el encuentro con mi ser, con mi esencia, con el anhelado retorno a mi inocencia.

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