EL SUICIDIO ES UNA “ESCAPE” DEFINITIVO A UN PROBLEMA TEMPORAL

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El suicidio supone quitarse voluntariamente la vida. El término equivale a matarse a sí mismo. Renunciar a la vida en el momento que se vuelve insoportable.
El suicidio está considerado como un acto biológico, psicológico y social. En cuanto a lo biológico, la deficiencia de la serotonina (un neurotransmisor del cerebro) se encuentra presente en la conducta impulsivo-destructiva. Se invoca además a factores genéticos tales como un historial familiar de suicidios. Con relación a lo psicológico, la depresión, la desesperanza y la impotencia se consideran las causas más comunes. También lo es la pérdida de un ser querido, o una situación que no se tolera.
El suicidio entre adolescentes se ha convertido en un problema de salud, observándose un dramático incremento de sus tasas, fundamentalmente más en hombre que mujeres.
Diversas estadísticas ubican al suicidio como la cuarta causa de muerte.

Un futuro amenazante

Los adolescentes experimentan fuertes sentimientos de estrés, confusión, dudas de sí mismos, presión para lograr éxito, pesimismo en lo que se refiere al dinero y otros miedos en su proceso de crecimiento. Para algunos adolescentes el divorcio de sus padres, la formación de una nueva familia con padrastros y hermanastros o las mudanzas a otras nuevas comunidades pueden perturbarlos profundamente e intensificarles la incertidumbre acerca de sí mismos y una visión dramática de su futuro. Para algunos adolescentes, el suicidio aparenta ser una solución a todas las problemáticas mencionadas.

La depresión y las tendencias suicidas son desórdenes mentales que nosotros los padres podemos identificar para darles un adecuado seguimiento. Cuando tenemos dudas de que el niño o el joven pudiesen tener un problema serio, un examen siquiátrico puede ser de gran ayuda.
Si el niño o adolescente dice yo me quiero matar o yo me voy a suicidar, hay que tomarlo muy en serio y llevarlo de inmediato a un profesional de la salud mental capacitado. La gente a menudo se siente incómoda hablando sobre la muerte. Sin embargo, puede ser muy útil el preguntarle al joven si está deprimido o pensando en el suicidio, esto le hará sentir apoyado ya que hay alguien que se preocupa por él y que le da la oportunidad de hablar acerca de sus dificultades y preocupaciones.

Entre los factores importantes en la evaluación de riesgo del suicidio debemos considerar algunos focos rojos que a continuación se proponen: se enoja con mucha facilidad, pasa de estar eufórico a la depresión, no tolera observaciones a su forma de ser pues las percibe como críticas, responsabiliza a su entorno de su baja autoestima, la pareja y amigos resultan imprescindibles todo el tiempo, pues no sabe estar solo, se cree el centro del universo y que toda la gente está pendiente de lo que dice y hace, tiene ataques de ira y golpea, avienta, rompe lo que encuentra a su paso. Come, bebe, habla de forma compulsiva. No hay términos medios, suele irse a los extremos.
Las actitudes suicidas que son? : Son gritos desesperados para recibir ayuda? Son formas de recibir atención?, Son actos de cobardía?, Son sentimientos y pensamientos insoportables ante una vida carente de sentido?, es no encajar en los patrones de felicidad que la vida actual nos impone? Es percibirse víctimas de una familia, del sistema, del mundo y como respuesta la venganza para provocar culpa? Es narcisismo llevado a sus últimas consecuencias? Es chantaje emocional? Cabe preguntarse ¿qué es lo que el suicida nos está trasmitiendo de manera encubierta?

A veces no son las situaciones reales, más bien lo que están pensando.

La mayoría de adolescentes entrevistados tras un intento de suicidio dicen que lo hicieron porque estaban intentando escapar de una situación que se sentían incapaces de afrontar o les parecía imposible de superar, o porque deseaban acabar de una vez por todas con los insoportables pensamientos y sentimientos que tanto les atormentaban. Cabe preguntar aquí ¿qué clase de pensamientos y sentimientos son los que predominan?: impotencia, inutilidad, pesimismo, apatía, desesperación, tristeza, auto-compasión, desmerecimiento, desolación y muchos otros más.
Algunas personas que ponen fin a sus vidas o intentan suicidarse pretenden escapar de sentimientos de rechazo, dolor o pérdida. Otros están enfadados, avergonzados o se sienten culpables por algo. A algunos les preocupa decepcionar a sus amigos o familiares. Y otros se sienten no queridos, poco agraciados, excluidos, maltratados o que son una carga para los demás. Existen también los que tienen trastornos de personalidad, con grande necesidad de castigar a sus padres, a su pareja, a los amigos y a sí mismos.
Cuando se está deprimido
La depresión hace que la gente se focalice mayoritariamente en los fracasos y decepciones, visualice la cara negativa de las situaciones, disminuya sus propias capacidades y su valía personal. Una persona con una fuerte depresión es incapaz de percibir la posibilidad de que las cosas puedan salirle bien y está convencida de que nunca volverá a ser feliz además de que su situación va empeorar aún más.
La depresión afecta a los pensamientos de una persona de tal modo que la persona es incapaz de ver la forma o formas de superar sus problemas. Es como si la depresión pusiera un filtro en el pensamiento de la persona deprimida que distorsiona las cosas. Por eso las personas deprimidas no se dan cuenta de que el suicido es una “solución” permanente a un problema temporal. Un adolescente deprimido puede sentir que no hay ninguna otra forma de escapar de sus problemas, de aliviarse el dolor emocional o de comunicar su desesperación y su profunda infelicidad.
A veces, las personas que se plantean el suicidio ni siquiera son conscientes de que cursan con un estado depresivo.
Un gran número de personas deprimidas se refugian en las drogas y el alcohol, sustancias que utilizan como vía de escape. Pero no son conscientes de los efectos depresivos que las drogas y el alcohol tienen sobre el cerebro.
Aparte de tener efectos depresivos, las drogas y el alcohol alteran la capacidad de raciocinio de la persona. Interfieren con su capacidad de valorar los riesgos, hacer buenas elecciones y pensar en soluciones sensatas a los problemas reales. Muchos intentos de suicidio ocurren bajo los efectos de las drogas o el alcohol.

Qué se puede hacer?
Los terapeutas y profesionales de la salud pueden proporcionar apoyo emocional ayudando a los adolescentes a desarrollar sus habilidades de afrontamiento y contención para estar en condiciones de enfrentar dichos problemas. En todos los casos mencionados es recomendable participar en grupos de apoyo que tengan problemas similares a los suyos.
Es recomendable también el ejercicio físico, una alimentación balanceada y en horarios establecidos, tener charlas familiares de sobremesa, contar con grupos de referencia, salir a la calle y no permanecer en casa todo el tiempo. Tener una mascota y dedicar tiempo a pasear, jugar y alimentarla. Ser selectivo con nuestras amistades, a veces lejos de ayudarnos nos pierden más.

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BIPOLARIDAD ES CREATIVIDAD

 

 

Reaccionar con alegría o tristeza es normal ante determinadas situaciones de la vida. Es natural afligirse ante una pérdida o privación (muerte de un ser querido, enfermedad, desengaño y otros más.)  y alegrarnos con los éxitos, los deseos cumplidos y cualquier suceso agradable . Sin embargo cuando los trastornos afectivos resultan excesivos o se prolongan demasiado  tiempo, pueden llegar a ser altamente perjudiciales en nuestro desempeño laboral y familiar, además de  requerir atención médica.

A veces estamos seguros de que nuestros cambios de humor son parte de nuestra personalidad y nos conformamos, los sufrimos de manera cotidiana, y sin querer  contaminamos nuestras relaciones con la demás gente, porque somos conflictivos, inestables, intolerantes. Resulta  imprescindible darles atención y seguimiento cuando son frecuentes,  debido a que se van convirtiendo en estados de ánimo y afectan todo lo que nos rodea.Un trastorno del estado de ánimo no debe ser un impedimento para ser feliz, llevar una vida normal, tener un rendimiento óptimo y conseguir todo lo que deseamos en la vida.

Se le llama trastorno bipolar a un desequilibrio en el estado de ánimo,  quienes la padecen alternan episodios depresivos con otros de euforia (manía) .Los psiquiatras afirman que dicho trastorno suele volverse crónico, por lo que los bipolares requieren  medicamento controlado  toda la vida. También se pueden referir a categorías similares como los obsesivos compulsivos, maniaco depresivos, etc.

 

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La mayoría de las personas usan este término de forma despectiva ya sea para referirse a sus padres, pareja o cualquier persona que resulte desagradable, debido a que son propensas a oscilar en sus estados de ánimo. Sin embargo no están debidamente documentadas con respecto a la gravedad de esta enfermedad

 Toda la raza humana es  dual, dicotómica y,  bipolar. Dicha dualidad proviene de haber nacido de dos polos opuestos: hombre y mujer, ambos nos presentan dos posibilidades para cada día elegir y decidir. También fuimos diseñados con dos manos, dos oídos, dos piernas, dos ojos, dos fosas nasales, un corazón con dos ventrículos. Y aún más tenemos dos hemisferios cerebrales: ambos gobiernan campos de acción diferentes.

El hemisferio o cerebro izquierdo nos permite razonar lógicamente, construir ideas y el lenguaje con palabras. Es convencional, analítico, muy preciso, gobierna la voluntad. Clasifica nuestra historia, también ordena linealmente las cosas. Este cerebro elabora una historia oficial de cada acontecimiento. Este cerebro nos impulsa a actuar, se rige por lo que debe ser. Usa la comunicación analógica. -Metafóricamente equivale a la voz de papá-.

El cerebro derecho se parece mucho a la mente inconsciente. Nos permite sintetizar y condensar, le da colorido a lo  que decimos, es decir una carga emocional, ya que construye nuestras emociones. Hay carencia de negación, es decir no existe el equivalente de “no”. Con este cerebro sentimos, imaginamos y soñamos despiertos, a él le debemos que los tiempos pasado presente y futuro pueden encimarse o traslaparse. Su lenguaje son los símbolos. Registra las huellas que constituyen cada experiencia. Este cerebro nos impulsa a sentir, a disfrutar y a evitar el dolor. Maneja la comunicación digital: uso de metáforas comunicación corporal, expresividad, poesía, música, humor y es ambigua.  -Es el equivalente de la voz de mamá-.

Aunque ambos hemisferios nos impulsan a actuar, cada uno lo hace de diferente manera, el cerebro derecho presiona para mantener hábitos arraigados, en cambio el izquierdo insiste en cambiar a lo que debe ser. En la práctica el derecho es más fuerte porque influye en nuestros automatismos.

Esta contradicción de nuestros cerebros la palpamos cuando queremos hacer una dieta y vaciamos la bolsa de papas fritas, cuando intentamos dar fin a una relación dañina y no podemos o cuando nos proponemos confiar plenamente en la pareja y seguimos sintiendo celos absurdos. El que gana es el cerebro derecho.

Como puedo lograr que mis dos hemisferios en vez de estar peleando, colaboren entre si y lograr grandes propósitos?

Al cerebro izquierdo hay que explicarle, darle razones que garanticen bienestar y nos va entender. Y al cerebro derecho hay que hablarle en su lenguaje, con símbolos y hacerlo sentir.

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Si quieres aprender a pensar con el hemisferio derecho, hay que aquietarlo, es decir practicar auto-hipnosis. Aprende a reducir la velocidad de tus ondas cerebrales hasta llegar al nivel alfa, sin quedarte dormido. Para maximizar nuestras funciones cerebrales, al principio, debemos utilizar una rutina específica de relajación e ir logrando una experiencia necesaria para estar y funcionar en estado alfa. Mantener la concentración enfocando la atención son requisitos indispensables para lograrlo. Es en este nivel alfa de entre 7 y catorce ciclos por segundo donde radica nuestra  creatividad, imaginación, intuición y soñar despierto. Cuando accedemos a él, la mente puede cuestionar, explorar, deducir  y encontrar soluciones a problemas. Relajarte por los  15 minutos recomendados diariamente te va ayudar a reducir los niveles de estrés, además de fortalecer tu sistema inmunológico. Se ha comprobado que las enzimas del estrés se disuelven con relajación constante. Ahora ya puedes estar seguro cuando te portas bipolar o ves a otros en este trance.

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