DAR EN LA JUSTA MEDIDA

 

 

infancia-remar8Socorro es de esas personas que siempre se desviven por ayudar a los demás, si observa niños haciendo piruetas en las calles les regala la leche y el pan para alimentar su estómago. Sus vecinos le piden prestados sus trastos de cocina, plancha, lavadora, bicicleta y a veces el auto. En muchas ocasiones Socorro necesita usar sus cosas pero como están en préstamo se las arregla sin ellas porque no tiene corazón para reclamar que las devuelvan. Ya van muchas veces que camina o usa el colectivo pues sus sobrinos y hermanos disponen de su auto casi todo el tiempo Qué clase de ayuda es esta donde por dar a los demás ella debe pasar penalidades? Y ahora cuando se ha negado a seguir prestando, sus beneficiados han reaccionado con enojo hacia ella, -pareciese que es ya una obligación-.
Generosidad procede del latín generositas. Formada por gen-(generar raza, estirpe, familia) y que originalmente se utlizaba para referirse a la cualidad de una persona noble e ilustre.
La generosidad en las relaciones sociales se suele apreciar bastante y se considera como un rasgo de bondad entre las personas. Como muchos valores sociales, se relaciona con la empatía y la acción de ‘ponerse en el lugar del otro’, con el altruismo, ser caritativo, y magnánimo.

La generosidad puede ser entendida como un valor propio de personas interesadas en ayudar a los demás de forma honesta, se trata de personas muy desprendidas, desapegadas a lo material, gustosas de compartir, sumamente agradecidas con la vida y con los demás, personas que van por la vida dejando huellas con todo lo que hacen por los demás.
Ser generoso puede entenderse de muchas formas por ejemplo: entrega desmedida, dar sin límites, estar al servicio de los demás incondicionalmente, repartir todo lo que se tiene, ayudar a los necesitados, apoyar a todos sin excepción, sobreproteger, hacernos cargo de personas que calificamos como desvalidas, dar a todo aquel que pide, Pagar gastos a familiares y amigos que cuentan con menos recursos que nosotros.
¿De qué forma puedo yo ser generoso sin caer en la sobreprotección?, ¿Cuándo estoy segura de estar dando sin crear parasitismo o dependencia? Dar a quien verdaderamente lo necesita, sin encimarme para resolver algo que no me corresponde, dar sin esclavizar al otro, Dar como un acto de solidaridad ¿En que radica practicar una generosidad saludable?
Podemos apreciar las gradaciones que van desde dar apoyo en forma adecuada hasta entrometernos en lo que no debemos? Así sucede cuando no duermo pensando en solucionar los problemas a otros, invierto tiempo que no tengo para mí o para mi familia haciendo favores a otras personas con la esperanza de que me lo agradezcan, así también cuando pierdo mi estabilidad emocional al permitir que otras personas me carguen sus dificultades. Esto es que caer en la tentación de ir a rescatar a sujetos que se hacen las víctimas, quejándose de lo mal que la vida les trata porque nunca tienen suficiente.

thPJ5IX4MQTomar los problemas de los demás como míos denota una ausencia de límites donde yo invado a la otra persona y me apropio de algo que a ella le corresponde enfrentar para lograr un valioso aprendizaje.
Dar de forma desmedida no hace que la gente nos ame, más bien estamos enviando el mensaje de que  damos para que nos quieran.
Cuando a mi pareja le resuelvo problemas, le quito dificultades, con ello me hago indispensable para él, tengo una gran necesidad de ser tomado en cuenta, de tener su aprobación y tal vez de controlarle.
Pero esto no puede durar toda la vida, si yo he acostumbrado a los demás a: pagar la cuenta, llamar, enviar mensajes, asistir cuando me requieran quien se ocupa de todo, y los demás solo piden y reciben. cabe la posibilidad de empezar hacer un espacio para que los demás hagan algo por mí en reciprocidad.
Muchas veces tenemos sentimientos de frustración porque cuando pasamos por momentos difíciles los demás desaparecen, ¡no tienen tiempo para nosotros!  ¿que significa esto? –No toda la gente sabe recibir-, y -tampoco es merecedora-, -no todos valoran la generosidad-. Y puede ser porque damos desde nuestras emociones, no evaluamos si hay una verdadera necesidad de la otra parte, porqué en el intento de ser bondadosos quizá le hemos dado a quien no lo necesita o tal vez ni siquiera nos pidió ayuda,¡¡ fuimos nosotros quienes la ofrecimos!!!
En el acto de dar es importante respetar la integridad de la persona a quien estoy ayudando, pues si mi ayuda lo hace sentir inútil o mantenido no estoy respetando los límites, es más le estoy bajando su autoestima
Puedo reconocer si hay una intención oculta cuando doy de esta forma?

Tengo claro que doy porque puedo dar, quiero dar y me hace feliz.
También tener en cuenta la estrategia para establecer la reciprocidad. Como dice Walter Riso “Me quiero y me quieres, me cuido y me cuidas”
Dar en la misma medida es lo más sano, tener relaciones recíprocas es lo más recomendable, si estamos trabajando nuestra salud emocional es bueno revisar de qué forma damos, de qué manera recibimos y si esto crea equilibrio en la relación.

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EL SUICIDIO ES UNA “ESCAPE” DEFINITIVO A UN PROBLEMA TEMPORAL

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El suicidio supone quitarse voluntariamente la vida. El término equivale a matarse a sí mismo. Renunciar a la vida en el momento que se vuelve insoportable.
El suicidio está considerado como un acto biológico, psicológico y social. En cuanto a lo biológico, la deficiencia de la serotonina (un neurotransmisor del cerebro) se encuentra presente en la conducta impulsivo-destructiva. Se invoca además a factores genéticos tales como un historial familiar de suicidios. Con relación a lo psicológico, la depresión, la desesperanza y la impotencia se consideran las causas más comunes. También lo es la pérdida de un ser querido, o una situación que no se tolera.
El suicidio entre adolescentes se ha convertido en un problema de salud, observándose un dramático incremento de sus tasas, fundamentalmente más en hombre que mujeres.
Diversas estadísticas ubican al suicidio como la cuarta causa de muerte.

Un futuro amenazante

Los adolescentes experimentan fuertes sentimientos de estrés, confusión, dudas de sí mismos, presión para lograr éxito, pesimismo en lo que se refiere al dinero y otros miedos en su proceso de crecimiento. Para algunos adolescentes el divorcio de sus padres, la formación de una nueva familia con padrastros y hermanastros o las mudanzas a otras nuevas comunidades pueden perturbarlos profundamente e intensificarles la incertidumbre acerca de sí mismos y una visión dramática de su futuro. Para algunos adolescentes, el suicidio aparenta ser una solución a todas las problemáticas mencionadas.

La depresión y las tendencias suicidas son desórdenes mentales que nosotros los padres podemos identificar para darles un adecuado seguimiento. Cuando tenemos dudas de que el niño o el joven pudiesen tener un problema serio, un examen siquiátrico puede ser de gran ayuda.
Si el niño o adolescente dice yo me quiero matar o yo me voy a suicidar, hay que tomarlo muy en serio y llevarlo de inmediato a un profesional de la salud mental capacitado. La gente a menudo se siente incómoda hablando sobre la muerte. Sin embargo, puede ser muy útil el preguntarle al joven si está deprimido o pensando en el suicidio, esto le hará sentir apoyado ya que hay alguien que se preocupa por él y que le da la oportunidad de hablar acerca de sus dificultades y preocupaciones.

Entre los factores importantes en la evaluación de riesgo del suicidio debemos considerar algunos focos rojos que a continuación se proponen: se enoja con mucha facilidad, pasa de estar eufórico a la depresión, no tolera observaciones a su forma de ser pues las percibe como críticas, responsabiliza a su entorno de su baja autoestima, la pareja y amigos resultan imprescindibles todo el tiempo, pues no sabe estar solo, se cree el centro del universo y que toda la gente está pendiente de lo que dice y hace, tiene ataques de ira y golpea, avienta, rompe lo que encuentra a su paso. Come, bebe, habla de forma compulsiva. No hay términos medios, suele irse a los extremos.
Las actitudes suicidas que son? : Son gritos desesperados para recibir ayuda? Son formas de recibir atención?, Son actos de cobardía?, Son sentimientos y pensamientos insoportables ante una vida carente de sentido?, es no encajar en los patrones de felicidad que la vida actual nos impone? Es percibirse víctimas de una familia, del sistema, del mundo y como respuesta la venganza para provocar culpa? Es narcisismo llevado a sus últimas consecuencias? Es chantaje emocional? Cabe preguntarse ¿qué es lo que el suicida nos está trasmitiendo de manera encubierta?

A veces no son las situaciones reales, más bien lo que están pensando.

La mayoría de adolescentes entrevistados tras un intento de suicidio dicen que lo hicieron porque estaban intentando escapar de una situación que se sentían incapaces de afrontar o les parecía imposible de superar, o porque deseaban acabar de una vez por todas con los insoportables pensamientos y sentimientos que tanto les atormentaban. Cabe preguntar aquí ¿qué clase de pensamientos y sentimientos son los que predominan?: impotencia, inutilidad, pesimismo, apatía, desesperación, tristeza, auto-compasión, desmerecimiento, desolación y muchos otros más.
Algunas personas que ponen fin a sus vidas o intentan suicidarse pretenden escapar de sentimientos de rechazo, dolor o pérdida. Otros están enfadados, avergonzados o se sienten culpables por algo. A algunos les preocupa decepcionar a sus amigos o familiares. Y otros se sienten no queridos, poco agraciados, excluidos, maltratados o que son una carga para los demás. Existen también los que tienen trastornos de personalidad, con grande necesidad de castigar a sus padres, a su pareja, a los amigos y a sí mismos.
Cuando se está deprimido
La depresión hace que la gente se focalice mayoritariamente en los fracasos y decepciones, visualice la cara negativa de las situaciones, disminuya sus propias capacidades y su valía personal. Una persona con una fuerte depresión es incapaz de percibir la posibilidad de que las cosas puedan salirle bien y está convencida de que nunca volverá a ser feliz además de que su situación va empeorar aún más.
La depresión afecta a los pensamientos de una persona de tal modo que la persona es incapaz de ver la forma o formas de superar sus problemas. Es como si la depresión pusiera un filtro en el pensamiento de la persona deprimida que distorsiona las cosas. Por eso las personas deprimidas no se dan cuenta de que el suicido es una “solución” permanente a un problema temporal. Un adolescente deprimido puede sentir que no hay ninguna otra forma de escapar de sus problemas, de aliviarse el dolor emocional o de comunicar su desesperación y su profunda infelicidad.
A veces, las personas que se plantean el suicidio ni siquiera son conscientes de que cursan con un estado depresivo.
Un gran número de personas deprimidas se refugian en las drogas y el alcohol, sustancias que utilizan como vía de escape. Pero no son conscientes de los efectos depresivos que las drogas y el alcohol tienen sobre el cerebro.
Aparte de tener efectos depresivos, las drogas y el alcohol alteran la capacidad de raciocinio de la persona. Interfieren con su capacidad de valorar los riesgos, hacer buenas elecciones y pensar en soluciones sensatas a los problemas reales. Muchos intentos de suicidio ocurren bajo los efectos de las drogas o el alcohol.

Qué se puede hacer?
Los terapeutas y profesionales de la salud pueden proporcionar apoyo emocional ayudando a los adolescentes a desarrollar sus habilidades de afrontamiento y contención para estar en condiciones de enfrentar dichos problemas. En todos los casos mencionados es recomendable participar en grupos de apoyo que tengan problemas similares a los suyos.
Es recomendable también el ejercicio físico, una alimentación balanceada y en horarios establecidos, tener charlas familiares de sobremesa, contar con grupos de referencia, salir a la calle y no permanecer en casa todo el tiempo. Tener una mascota y dedicar tiempo a pasear, jugar y alimentarla. Ser selectivo con nuestras amistades, a veces lejos de ayudarnos nos pierden más.

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