Padres violentos fueron niños heridos

 

 

nic3b1o-interiorMuchos de los que ahora son adultos recibieron abusos y muchas formas de violencia emocional pero lo alarmante es que en un gran porcentaje, usualmente ha sido con la familiaEl niño herido crece, pasa por una adolescencia difícil y se convierte en otro adulto angustiado, estresado, lleno de miedos, de culpa, de violencia hacia él y/o hacia los demás, triste, solo en lo interior, viviendo una vida en blanco y negro y haciendo con sus hijos lo mismo que sus padres hicieron con él. Así se va perpetuando el ciclo, con los difíciles resultados que hoy vemos reflejados en nuestra sociedad llena de familias disfuncionales, de aumento de violencia, indiferencia y caos.”(1)

Abusos en el niño

“Se llama abuso emocional cuando a un niño le cargan trabajo y responsabilidades (como si fuera un pequeño adulto) como vigilar y cuidar a los hermanos menores. Esto es abuso porque de alguna manera le roba su infancia, y se le hace sentir culpable, si falla al no cumplir las tareas asignadas. Los padres esperan más allá de las capacidades evolutivas del pequeño, no se dan cuenta que en el crecimiento de sus hijos hay etapas de maduración, tiempos determinados para que puedan responder a sus requerimientos.

Es también abuso emocional la no disponibilidad emocional, la falta de respuesta, y la negligencia, así como atribuciones negativas y erróneas hacia el niño. Actitudes hostiles y rechazo sistemático hacia un niño donde el cree que lo que le sucede es porque lo merece “. (1)

 

Ser adulto con un niño herido a cuestas es una forma de sobrevivir, nada puede llenar el vacío de todas las necesidades soslayadas.

“Cuando se detiene el desarrollo de un niño, cuando se reprimen los sentimientos, sobre-todo los de rabia y dolor, una persona llega a adulto con un niño enfadado y dolido dentro de él“(2)th

Cuando pensamos en un hogar disfuncional, conformado por adultos y menores de edad, podemos darnos cuenta, que generalmente sólo existen niños heridos, los menores de edad y los que moran dentro de los padres; la familia es pues un grupo de niños profundamente heridos interactuando, sin importar la edad cronológica. La única diferencia es que algunos (los padres) son niños con poder.(1)

Un padre lastimado va a ser uso inadecuado del poder, ya que lo va a aprovechar para resolver necesidades propias.

Mucha infelicidad de los seres humanos tiene su raíz en esta problemática, ya que no podemos enfrentar las demandas que como adultos nos hace la familia, el trabajo, la sociedad, cuando seguimos respondiendo con rabietas, con reacciones fuera de control, con actitudes inapropiadas, relaciones perjudiciales a veces adictivas, cuando no sabemos poner límites o queremos adivinar lo que los demás necesitan. )No se puede responder como adulto cuando las carencias de la infancia dejaron huellas que cada día se hacen más grandes.

Funciones de la familia. La familia tiene como objetivo la construcción de personas adultas con autoestima y sentido de sí mismo, es un escenario de preparación para afrontar retos y asumir responsabilidades y compromisos orientados hacia la dimensión productiva y la plena realización. Es el territorio de encuentro intergeneracional donde los adultos amplían su horizonte y se construye el puente entre el pasado y el futuro, es una red de apoyo social para las distintas transiciones del adulto”(Espinal 2002)

Una familia disfuncional con padres lastimados no puede cumplir con la función de construir personas con autoestima y sentido de sí mismo, es más va a dar como resultado personas con limitaciones en todos los aspectos y que lejos de nutrir sabotea, empobrece, y deforma.

Cabe preguntarnos si estamos dispuestos a revisar cómo está nuestro niño interior, que tan saludable es y si conviene buscar ayuda terapéutica si es que estamos pensando en formar una familia.

 

BIBLIOGRAFIA

  1. Curso taller para adultos sanando al niño interior. Yraís Araceli Acevedo Ovando Puebla Pue.2014
  2. John Bradshaw ,2015 Volver a Casa, México Gaia
  3. Blanco, M. (2013) Sanación emocional del niño interno. México: Índigo.
  4. Cadarso, V. (2013). Abraza a tu Niño Interior. Nunca es tarde para sanar tu infancia. Madrid, España:Palmyra
  5. Charles L.Withfield. (1999). Sanar nuestro niño interior. España: Obelisco Ediciones
  6. Abrams, Jeremiah. (1994). Recuperar el niño interior. España: editorial Kairos
  7. Chopich, Erika J. y Paul Margaret. (2012). Cura tu soledad. Cómo encontrar el amor y la plenitud a través de tu niño interior. España: Editorial Edaf
  8. Espinal Durán Isabel. Tesis “Estudio comparativo entre familias dominicanas y españolas con hijos en educación infantil, basado en las dimensiones de estilo educativo y competencia” Universidad de Valencia,
  9. [1] Danya Glaser. (1993). “Abuso y negligencia emocional (maltrato psicológico): un marco conceptual”. Department of Psychological Medicine, Great Ormond Street Hospital for Children, London, 3JH , England.
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NO PUEDO VIVIR CONTIGO NI SIN TI

 

 

dependenciaUna relación adictiva  causa dependencia, trastorna el sentido de identidad y es además en laque se pierden los límites de la individualidad.

John Bradshaw usa el término codependencia para quienes han perdido el contacto con sus sentimientos, deseos y necesidades, son personas que dependen de algo externo para tener una identidad, algunos ejemplos son: búsqueda de aprobación, quedar bien con los demás, culpar a otros por falta de éxito, felicidad, amor o dinero.(3)

Una relación adictiva no tiene que ser exclusivamente con otra persona, puede ser al trabajo, al dinero, al sexo, a bebidas embriagantes, a tóxicos, a video-juegos, al celular y muchos otros más. Quienes la experimentan viven una sensación de sometimiento, donde la voluntad ha dejado de participar en las decisiones, <solo cuando estoy con el objeto de mi adicción me siento bien>, o casi bien, de ahí en fuera <todo el tiempo pienso y busco estar con dicho objeto>. He dejado de disfrutar muchas otras actividades, de personas y situaciones dado que mi objeto es algo que me obsesiona.

Cuando la adicción es con tu pareja, lo más característico en este tipo de relación, consiste en la imposibilidad de terminar con la misma, aunque haya más insatisfacción que bienestar, hay violencia, abuso, las quejas van en aumento no sabes a qué atenerte con él o ella y aunque esperes muy poco siempre acaba por decepcionarte.

Hay una reacción muy peculiar parecida a la abstinencia del adicto frente a las drogas o el alcohol, o aquello de lo que no puede prescindir. Estar separados resulta insoportable dado que quienes padecen esta patología establecen vínculos de fusión con el otro, lo que vendría a explicarse en un sentirse tremendamente indefenso, de estar a la deriva, de solo estar completo con el otro quien ya es parte de sí mismo. La presencia   de la persona o la droga en cuestión funciona como un objeto que facilita esa creencia. Esto es realimentado por la otra parte haciendo que la creencia se afiance. Es muy característicos de los adictivos actitudes tales como: tendencia al control obsesivo en las relaciones, inhabilidad de establecer límites saludables en las relaciones, dificultad para expresar necesidades y sentimientos, exposición a peligros en la búsqueda o mantenimiento de la relación, aislamiento y deterioro físico, mental y emocional. Una de los signos más tempranos y obvios es que la persona afectada se va aislando de sus relaciones habituales a costa de una mayor demanda de atención hacia la relación adictiva. Deja de hacer vida social, de cumplir con otro tipo de compromisos solo para estar disponible cuando el otro le busque. Puede ser que alguno se de valor para terminar con la relación, pero esto no dura mucho, es probable que al escuchar una canción, ver una foto, recordar algún evento que juntos compartieron a tal le entre la nostalgia e inmediatamente busque la reconciliación, Se dirán muchas cosas; promesas que no van a ser capaces de cumplir y así otra escalada más.

“Todo lo que hoy en día se da más, y más a menudo como embarazos en los adolescentes, noviazgos violentos, adicciones tempranas, etc. surgen en personas que fueron niños muy heridos en su infancia, y que al empezar a entrar al ámbito de las relaciones en una adolescencia cada vez más temprana, fácilmente cometen graves errores, porque no cuentan con recursos internos para construir límites seguros que les permitan protegerse a sí mismos, simplemente porque no se aman ni se valoran y cualquier otro que les haga sentir un poquito visto y amado tendrá un gran poder sobre ellos, aunque el precio que haya que pagar, sea irse en contra de sí mismo, en su propio prejuicio, poniéndose muchas veces en situaciones que van de muy incómodas a trágicas, e incluso mortales”.(1)

Una jovencita que es insegura, que desconoce su valor y encuentra una pareja de la que sabe muy poco, es probable que en su interés por retenerla le pase por alto muchas faltas, y que se culpe cuando las cosas no van bien, así tampoco le exigirá que use un condón al tener relaciones sexuales, es más aceptará tener sexo sólo por retenerle.

Joan Garriga habla de la pareja de tres: ” No obstante en el mundo de la pareja suele ser una dinámica común que en lugar de dos sean tres en su campo emocional, este tercero que configura el triángulo, puede ser un amante, el alcohol, drogas, substancias, una pareja anterior, una pareja idealizada, la madre o el padre de uno de ellos o bien un hijo especialmente querido por uno de los padres por encima del otro progenitor, o incluso un trabajo, vocación etcétera”. Esto significa que ante la imposibilidad de tener una relación de dos se busca un tercero para que aporte la dosis de incertidumbre necesaria a este tipo de personas… el alcohol y otras substancias calientan el corazón y actúan como amores seguros, siempre disponibles, especialmente para aquellas personas que no se sienten queridas, sino despreciadas por su pareja o bien por su familia de origen”.(2)

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